Por: Jorge “Chiquito” Torres.
INTRODUCCIÓN.
Durante más de veinte años soñé con lo que estoy a punto de iniciar, tanto que ahora no logro hacerme a la idea de su concreción.
Durante el tiempo que lo escuché a Miguél hablar sobre este viaje, estuve convencido de – que por su magnitud, mi edad y la etapa de mi vida - lo inútil que era. Sin embargo, apenas veinte o treinta días antes, mis ansias contenidas se impusieron a toda lógica.
Cristina – mi otra mitad – me conoció con este sueño, con esta ilusión y durante estos felices diecisiete últimos años, me oyó soñar despierto; fue por eso que llegado el momento, no opuso ninguna objeción.
EL VIAJE
11 de marzo
Arrancamos de Termas del Río Hondo – sin apuro – y llegamos al dique el Cadillal, donde cociné un arroz con arvejas y atún; comimos a orillas del lago. El buen humor y el espíritu solidario son una constante.
Son las 17:30´, estamos llegando a Rosario de la Frontera, lo que vimos de paisaje saliendo del Cadillal y toda esta zona, no tiene precio. Ríos de piedra con tierra colorada, valles sembrados a la vera del camino, todo es muy bonito.
A las 18:10´ paramos en Metam, por la intensidad de la lluvia, estamos en la banquina bajo unos árboles escuchando música y esperando que pare; faltan aún 350 Km. para legar a Orán.
Después de Metam la lluvia fue discontinua pero siempre presente, todo lo que veo me cautiva.
Llegamos tarde y fuimos al alojamiento deportivo municipal de Orán.
12 de marzo
Hoy - 12 de marzo – visitamos varios palista locales y cada uno nos fue acercando datos sobre lo que nos esperaba, unos para alentar otros para asustar.
En una entrevista para un canal de cable, un reportero nos mostró dos marcas producidas por una mosca; la enfermedad se denomina Lesmaniasis y se cura con sesenta inyecciones. El insecto pica al medio día y la tarde.
Otro nos vaticinó dos meses y medio de viaje y otro, que nos vamos a perder.
A la noche fuimos invitados a la casa de Alejandro Basualdo, donde nos agasajaron con un asado, en nombre del Club de Caza y Pesca de Orán – Salta. Hecho con madera dura – muy común en la zona – tenía un sabor espectacular. Lo pasamos muy bien, pese a la humildad de la gente, nos brindaron más ellos que en nuestra propia ciudad.
13 de marzo
Anoche hablé a casa, las voces de mi familia me llenaron el alma, hubiera seguido hablando una hora.
Hoy Jueves 13 nos vamos a Gendarmería y después a Bolivia.
En Gendarmería nos esperan mañana para tener una charla con personal de la repartición que conocen muy bien el río, para aconsejarnos y ponernos al tanto de los problemas que podemos tener. Nos dieron la justa: vayan tranquilos, tengan cuidado y no se metan en el monte.
Viernes 14
Por la tarde practicamos la carga de los botes, previo reparto equitativo del peso y distribución de alimentos.
Sábado 15
Larga espera de los palistas de Orán y los vehículos, llegan Carlos y Fredi, recorrimos Orán en caravana y cruzamos la frontera. Después de dos compritas fuimos a otra caravana y almorzamos para luego partir, saludados por el Presidente del Club de Canotaje, el Alcalde local, dos gendarmes argentinos y una banda de pueblo, más el público. Nos guían al principio dos o tres palistas bolivianos.
LA TRAVESÍA
Estamos en marcha, el río de inmediato nos ofrece sus caídas entre piedras, curvas y remansos, encaro la primera con temor, al rato le tomo la mano y empiezo a soltarme, me voy a la punta (error).
No podíamos llegar a Playa del Diablo, paramos en un rancho dentro del monte, frente a la desembocadura del Tarija *.
Antes de acampar entramos al Tarija, unos 300m en contra y bajamos cabalgando olas continuas de más de un metro de altura.
Tuvimos que esperar junto al fuego a que lleguen los vehículos con TODO, antes cortamos patos para poner bajo la carpa.
No teníamos nuestro equipo, ya que por seguridad decidimos viajar vacío en la primera etapa; todo lo que hacía falta estaba en Orán, la camioneta lo fue a buscar. Salir del río al “rancho” y volver era como el “Camel Trophy”, había un terrible lodazal con subidas y bajadas en medio y nosotros, de noche y descalzos (justo lo que no había que hacer).
Nos dormíamos junto al fueguito, mojados, hambrientos y cansados; poníamos a secar la ropa con el fuego, pero sólo se ahumaba.
Como a las tres horas vino el móvil con milanesas, pan, tomate y gaseosas, además una sola carpa en la que dormimos los cinco sin colchonetas; los otros durmieron uno sobre un catre dentro del rancho, otro sobre yuyos cortados (como un nido) cartones, lonas y hasta dentro de una piragua.
16 de marzo
Al día siguiente vuelta al río, toda la odisea del barro nuevamente.
Páginas en blanco
Acabo dejando tres hojas en blanco, para anotar más tarde, aunque fue todo tan intenso que no hubo tiempo y los datos se fueron perdiendo.
Lo que recuerdo es que el día 16, navegamos ocho horas a un ritmo medio que por momentos se hacía intenso en el afán de llegar. Cubrimos aproximadamente 160 Km. hasta Puente Elordi, sobre la Ruta Nac. 34. Allí fuimos recibidos nuevamente, nos entregaron el resto del equipo, y nos agasajaron con otro asado, nos obsequiaron un cajón de naranjas que distribuimos entre los cinco kayaks. No nos cabe un alfiler.
18 de marzo
Amaneció lloviendo, pusimos un plástico negro y abajo armamos el fuego con una parrillita, el plástico se ató a los árboles y con la caída de agua llenamos las botellas.
Armamos todo y arrancamos a las 10:48’ (tres horas) todo con lluvia, paramos en una isla en el medio del río y almorzamos bajo la garúa un puñado de nueces, unas almendras, pasas de uva y un poquito de miel. Arrancamos de nuevo a las 14:20’ y a las 16:25’ divisamos una canoa,** donde paramos, nos adentramos y hallamos un claro – muy limpio el piso – bajo una ronda de algarrobos donde enseguida armamos el tendedero y el campamento.
Primero nos adentramos unos cincuenta metros por un sendero y llegamos a un rancho muy grande, con cabras, chanchos, patos, gansos y gente de buen trato. Nos presentamos y Miguel le pidió si nos podían vender comida. Ya está marchando un chivito (o lo que quedaba) al horno de barro y unas trortasfritas. En total navegamos unas cinco horas y me confirma la señora (dueña del rancho) que estamos a la altura de Coronel Juan Solá o Estación Morillo, por tren o por ruta son 35 Km. al paraje “El Tartagal”.
Nos acostamos veintiuna o veintiuna diez y nos levantamos a las siete, con perros durmiendo cerca, nos hicieron guardia.
**También atado en la costa encontramos un “cachibeo”, que es una canoa muy rústica hecha con un tronco ahuecado.
19 de marzo
Las diez horas (de sueño) son señal de fatiga, levantamos todo, saludamos a la dueña de la casa que nos desea suerte; reanudamos la marcha 9:50’ y le dimos – más suave – hasta las 12:15’ (2:25’h). Presumo que llegamos o pasamos “El Tartagal”.
Encontró Miguel una ranchada con sombra, allí comimos un arroz con sopa en sobres y provenzal (ya no hay naranjas). El sol está fuerte, pero seguimos justo hasta las 15:00’.
Por la mañana se desbarrancó un aliso justo al lado de Sergio, ¡¡se salvó!!.
Vemos el río liso y de pronto – salido del fondo – emerge un árbol entero que avanza rodando sobre su copa y raíz.
Son las 17:11’ , emerge a mi izquierda una rama gruesa, me cruza el pecho y pega de punta en la cara interna de mi brazo derecho.
Una marca, un raspón y un poco de dolor, seguimos hasta las 17:45’ (2:45’h). Total del día 5:10’ hs. Creo que no es suficiente, deberíamos andar seis horas diarias.
La ranchada** es buena, hay suficiente leña. El río – como todos los días – corre ruidoso, con fuerza.
Apenas bajé del kayak llené recipientes con agua para precipitar, vacié el bote y me senté a escribir. Extraño mucho a mi familia. Voy a seguir trabajando.
En el piso hay muchísimas hormiguitas.
Sergio se animó, Miguel lo charló toda la tarde y se dejó cortar el pelo, cortamos un poquito cada uno. (tenía unas rastas de varios meses).
Recuerdo que al desembarcar, el terreno parecía duro, pero cenagoso y debíamos deslizarnos como yacarés para no hundir en el barro las piernas completas.
Con la mínima carga en el teléfono intenté comunicarme con Santa Fe y logré informar nuestra posición. Me fui a dormir tranquilo.
Todo se ensucia, todo se embarra, esto es inimaginable.
** Ranchada es el término con que denominamos en nuestra zona al lugar donde se arma el campamento o al campamento mismo.
20 de marzo
Seis y media, me levanto, comenzamos toda la rutina, mate carpas, desayuno, levantamos campamento y por fin, después de cuatro días fui, en lo mejor aparece Sergio y me saca una foto.
Arrancamos a las 9:21’, como a las 11:30’ encontramos primero a un hombre toba – Don Lucero – se hace el primer trueque: un moncholo por hojas de coca, a los pocos metros, dos muchachos me dan dos ranitas (carnada) y me dicen que faltan quince kilómetros para “El Destierro” y otros quince para “Fortín Belgrano”. Le seguimos dando – está nubladito – hasta las 12:50’ aproximadamente.
Paramos en una playa y comemos nueces, almendras y pasas de uvas con miel; tomamos agua y seguimos a las 13:20’.
Tengo flor de ampolla en el pulgar derecho, remo con cuatro dedos; nos detenemos a las 15:00’ . Subimos los botes en equipo por una barranca. El lugar es amplio, limpio, soleado y con mucho algarrobo.
A veinte metros de la costa pasa un sendero, con huelas de moto y de bicicleta, la sigo a plena siesta – en pata – unos quinientos metros y llego a una precaria tranquera. La vegetación típica del chaco: cardo, tuna, algarrobo, palo borracho, arbustos bajos y monte achaparrado.
De los pumas, chanchos, gatos monteses y gigantescas víboras, hasta ahora nada. En la costa vimos los - tres últimos días – tuyangos, flamencos, garzas, caranchos y halconcitos.
Volví al monte, pero esta vez pasé la tranquera, anduve más de cuarenta minutos y llegué a una casa grande, inmenso patio de tierra, corral de palo y ramas para los chivos, techo bajo, ladrillos de adobe; allí me presenté, pedí agua (la obtienen de un madrejón**) y también que me vendan una gallina; la gete accedió muy amable y me dicen que después (al día siguiente) me la van a llevar hasta el campamento.
Regreso otra vez por el monte, alzo los ojos y en pleno día veo la luna (espectacular, nunca la vi así)
La gente me confirma el lugar, pasamos “El Destierro” y faltan 35 Km. Para Fortín Belgrano, allí termina Salta, comienza Chaco a un lado y Formosa enfrente.
Sigfrido anda chocho, aprendió a decantar la mugre del agua en forma natural: machaca tuna o clavel del aire, se lo echa al agua y al ratito se precipitó toda la mugre al fondo. Miguel recién termina con las tortas asadas y Sergio asó un moncholo grande. En la olla están hirviendo poroto, lenteja y arvejas.***
Son las 17:12’ aún no me bañé, la remera da asco y el cielo amenaza lluvia.
** Madrejón es un depósito de agua que forma el río cuando – después de desbordar – vuelve a su cauce normal, una pequeña laguna o aguada.
*** Como es preciso remojarlos varias horas, los ponía en una botella descartable de litro y medio, con agua y los llevaba en el kayak, de un día para otro.
21 de marzo
6:45’ me despierto y arranco, para no demorar preparo todo el equipo y cargo el bote. Después desayunamos; partimos 9:25’
A la gallina la trajeron temprano ($5), pelada y trozada.
Anduvimos hasta las 14:15’ aproximadamente y encontramos la toma de agua e Ing. Juárez (Santa Rita), estuvimos con el Sr. Albornoz, tenía un equipo de radio comunicado con vialidad y le pedimos que haga contacto con Radio Club Santa Fe. Antes habíamos pasado por Fortín Belgrano, la gente estaba sabiendo que veníamos, así que nos estaban esperando en lo alto de una barranca.
Al pie de esta barranca un inmenso remanso nos impedía acercarnos y subir; el río corría muy fuerte, hubo que seguir hasta Santa Rita.
Divisan una ranchada a la izquierda (Formosa) y paramos a las 12:17’ Sergio cocina arroz en una olla y en la otra hierve la gallina.
Durante la mañana avanzamos en trencito durante media hora a buen ritmo.
Continuamos la marcha a las 14:47’ y como a los 40’ llegamos al Sauzalito, había gente en la costa, vimos cuatro antenas de radio. Entramos al pueblo, nos reaprovisionamos en el almacén, nos regalaron unos limones, compramos tres gaseosas de litro y medio.
Miguel fue hasta la casa de un radioaficionado que le prometió comunicar nuestra posición.
Seguimos andando hasta las 18:00’ y armamos campamento.
Noche de luna espectacular, relámpagos a lo lejos. Dormimos a las 22:00’ previo arroz con sopa de tomate.
23 de marzo
Puse el despertador a las seis y nos levantamos para ganar una hora. Tormenta en puerta.
Armamos todo, desayunamos con lluvia alumbrados por el farol a kerosén.
Partimos con viento y lluvia a las 8:08’ y le pegamos duro con toda la tormenta, se nos hacía difícil avanzar; Dadi acusa dolor en el vaso y bajamos el ritmo.
Anoche soñé con Cristina.
Voy paleando y rezo, después canto, Sergio se pone al lado y cantamos tangos.
Juntamos los botes, armamos un “embalsado” para descansar diez minutos, el agua nos arrima a una barranca de un metro y medio que se va desmoronando a nuestro paso con fuerte ruido, seguimos avanzando hasta las 12:00’ total 3:52’ hs.
El lugar elegido para la ranchada es amplio, limpio, muchas huellas de ganado.
El grupo está cansado (yo no) y se decide para hasta mañana.
De inmediato pongo la soga y cuelgo ropa húmeda que tengo en el bolso.
No llueve más, está nublado y con viento.
Cociné una polenta con queso rayado y provenzal, Miguel se pone a pescar y lo sigo. El sacó tres moncholos y yo, en el mismo lugar y con igual carnada (caracol) naranja.
Sergio y Gabi se internan en el monte.
Aparece un paisano con perros y de a caballo – con guardamontes y saco de cuero crudo** largo hasta debajo de las rodillas - se presenta y entablamos diálogo. Miguel le ofrece hoja de coca que acepta y promete regresar a la noche con carnada*** y unas charatas para cenar; viene con el hermano para comer, charlar y tomar mate.
Vuelven los chicos (Gabriel y Sergio) con dos palomas, son ya las 18:23’ (estoy con pulóver) se están haciendo las tortas asadas; sigue el viento fuerte, creo que mañana será un buen día.
Lo más importante – nos dice el paisano – es que ya pasaron “Wichi” y estamos en el paraje “Los Galpones” del lado formoseño. Superamos la mitad del Río Bermejo.
Vuelve al rato con Hugo – su sobrino – y nos lleva a conocer el lugar donde tienen el ganado – una “limpiada” junto al bosque – y en el camino voy aprendiendo sobre árboles y animales. Hay Itín (madera dura y colorada) Guayacán, me muestra el “Ucle” (una penca enorme con espinas). Allá – en el rodeo – encontramos botellas de la época del fortín (semienterradas, hay muchas). En el camino hay mucho Tala (arbusto espinosos) y Vinal, da unas espinas de hasta 20 cm. Que incluso matan al ganado.
Nos muestra en su puesto los lazos y lonjas artesanales hechos por él; llega el hermano – Rolendio – de 53 años. Viven solos.
Detrás está el madrejón (pequeño laguito) donde quedan aún sábalos, que cazan con 22 (herramienta de uso continuo) y yacarés. Están recién hechas las bolas de barro para la gomera, para cazar charatas.
También vizcachas, a propósito, Asunción y Hugo (32 a.) llevan a Sergio y Gabriel con linternas a cazar al monte (la vizcacha es plaga) se oyen dos estampidos y vuelven en minutos con una presa cada uno.
Al volver, nos obsequian un frasquito de miel de “moro-moro” (avispa amarilla chica), nos muestra que tiene para hacer queso, el molde, la tabla y una botella con suero; también me acerca una quijada de chancho salvaje (maján).
Después volvemos los seis al campamento con las presas evisceradas y cuereadas.
Miguel espera con los moncholos en la parrilla, que se dividen equitativamente, somos ocho. Enseguida asan las vizcachas y cenamos, les obsequiamos hojas de coca, que reciben de muy buen gusto.****
Charlamos, mateamos y me vence el sueño, se van y Asunción promete más restos de animales. Nos acostamos después de las 24:00’.
** Ese saco grande de cuero crudo le sirve de protección para andar en el monte, arriando ganado los defiende de las espinas de Vinal, cuyas heridas pueden ser mortales o del ataque de un puma.
*** Cualquier clase de carnada es muy valiosa, no hay en las costas, excepto algún tipo de gusanos que no supimos descubrir.
**** En toda la región, el mascar coca forma parte de su acerbo cultural, además de tener uso medicinal; sumado al aislamiento y la dificultad de comprarla en centros poblados, de ahí que sea tan apreciada. Es oro verde. Gendarmería nos autorizó a llevar – creo que – dos kilos, que distribuimos en envases herméticos, para usarlas como moneda de trueque y para nosotros mismos, como digestivo o en la pava del mate.
24 de marzo
Pasé frío, el viento no cesa, dormí con vaquero y pulóver. Me levanto 07:30’ y veo el caballo de Asunción que vino temprano, se levantó a las cuatro y fue al monte, trajo la cabeza del yacaré (cráneo) y una de anta (siervo o venado) y otra chiquita de quirquincho y vuelve a irse a sus quehaceres.
Vuelve como a las 11:00’ con Mariano, un vecino de siete u ocho años.
Nos tomamos la mañana, estaba fresco y ventoso (del Sur) y no había ganas de seguir.
Estoy cocinando lentejas, arvejas y porotos en una ollita y en la otra dos charatas. Son las 11:20’ la intención es salir a las catorce, cosa que veo verde, esperemos...
14:00’ partimos por suerte y le damos a muy buen ritmo hasta las 16:00’ ; paramos una hora, Miguel pesca tres moncholos mientras Sergio duerme, la corriente le lleva el kayak, me tiro y lo traigo. Seguimos una hora más y se elige una ranchada, un lugar húmedo con muchísimos mosquitos, no hay otra.
Miguel vuelve a pescar – esta vez - dos moncholos, que junto al resto terminan en la parrilla.
Nos quedamos con hambre, preparo porotos, lentejas y arvejas que ya había remojado antes y le agrego tres puñados de arroz y una sopa de tomate, después mate y a dormir.
25 de marzo
Anoche pasé frío, me saqué el pulóver y envolví mis pies, que dan a la puerta de la carpa, la que sólo se cierra el mosquitero – por seguridad - y quedo casi a la intemperie.
... misma rutina y salimos como a las 09:00’ a los cuarenta minutos me agarran ganas, le aviso al Gabi que sigan y me bajo en una gran playa, a los diez minutos sigo y me los encuentro a todos después de una curva, pescando. Hay buen pique, intento una vez pero no pasa nada y guardo. Sacaron siete moncholos grandes que acabamos de cenar (a la parrilla).
Continuamos como a las 13:15’ andamos dos horas, bajamos 15’’ a estirar las piernas y seguimos una hora y media más, hasta ponernos a buscar ranchada.
En medio de la espesura hay un claro y gente, pedimos permiso y bajamos, hay antena de radio, es una toma de agua de vialidad – formoseña – estamos a la altura de “Las Lomitas”.
Nos recibieron muy bien, nos obsequiaron una bolsa de galleta; está prendido el grupo electrógeno, por eso estoy escribiendo bajo la luz de un reflector.
Los días son ventosos (Sur) y las noches más frías. El río corre muchísimo, vamos bien, no con el kilometraje que yo quisiera... pero bien.
Son las 21:15’ y me voy a dormir.
26 de marzo
“Amanece, que no es poco” (Joan Manuel Serrat.)
Las gallinas nos despertaron tempranísimo, ya desayunamos y levantamos campamento; y falta poco para partir. Hora 08:50’
Se deja constancia que arribaron a este paraje “La Victoria”, el día 25 de marzo, los Señores Sigfrido Spreng; Carignano, Miguel Ángel; Torres, Jorge; Kornijuk, Sergio y Carignano, Gabriel Damián, partiendo el día 06 de mayo de 1997, con destino a la ciudad de Santa Fe.
Jorge Ángel Albornoz
Estación de bombeo del Paraje La Victoria,
Pozo del Tigre, Provincia de Formosa
26 de marzo
La noche anterior, José Albornoz nos regaló una bolsa de galletas, era un tesoro.
Partimos a las 9:31’ después de escuchar por la emisora de Radio Nacional Formosa, que nuestro mensaje se había trasmitido a Santa Fe y viceversa.
Avanzamos hasta las 11.50’ (2:20’) y paramos en un lodazal, con mosquitos y leña húmeda.
Almorzamos fideos guiseros con sopa y partimos 15:06’ , ya vamos viendo carpinchos, a la mañana vimos una familia de nueve integrantes, por la tarde vimos cerdos.
El Chaco es absolutamente im - pe - ne - tra – ble. **
Se empezó a buscar ranchada a las 17:30’ y se logró a las 18:10’ , es una limpiada, atrás hay un puesto, un corral vacío, cerdos y mucho algarrobo.
Limpiamos el piso a machete y se arman las carpas.
Todo el día 5:15’
Cena: arroz con el caldo de los moncholos y el pescado desmenuzado. Miguel cocinó tortas asadas.
No vimos personas ni población en todo el día, no hay punto de referencia, por lo tanto, no se nuestra posición; andamos cerca de Lavalle.
No hay árboles cerca, con las palas armo un trípode y cuelgo el farol.
** Desde el río vemos pasar una masa vegetal imposible de traspasar, la proximidad de un arbusto a otro es tal que imposibilita cualquier intento por atravesarlo.
27 de marzo, Jueves Santo
Amanecer espectacular, pero todo mojado por el rocío, no se salvó nada.
Recién ayer cobré conciencia que no voy a estar en casa para Pascua.
Las noches son más frescas, a la mañana hay viento, oscurece antes... otoño.
Me levanto 7:07’ dormí en la carpa del Dadi (Sigfrido).
Falta de todo, en Lavalle tenemos que reaprovisionar.
Iniciamos la marcha a las 09:42’ (cada día más tarde) y navegamos hasta las 12:00´ más o menos.
Con suerte 2:20’ paramos en una buena sombra, pero hubo que limpiar el piso a machete.
Mientras Miguel se va a pescar, Sergio cocina nuestro menú habitual: arroz y sopa.
La ampolla del pulgar por fin se reabsorbió y la piel vieja se replegó sobre sí misma, le saco la cinta a la pala y comienzo a empuñar sobre el aluminio con los cinco dedos.
Hace calor, sol fuerte, sobremesa y mate hasta las 15:30´ que arrancamos, vemos gente pescando, que nos dan como referencia el Km. 503.
El ritmo es pobre, Miguel va a delante con Dadi pegado atrás (hoy volvió a acusar dolor en el vaso), les voy a la par, de a ratos atrás, otras adelante; cierran la marcha cien o doscientos metros atrás, a ritmo de charla y paseo Gabi y Sergio, no está mal, pero no avanzamos.
Remamos hasta las 17:45’ (2:15’). Total del día 4:35’ ¿ ?
A la salida de una curva Miguel elige ranchada, hay que limpiar, apenas comenzado nos grita que esperemos; encuentra otro como a veinte metros. Trasladamos los cinco botes cargados hasta el campamento.
19:03’ se puso el sol – hermoso - yo me bañé apenas llegamos para no tener frío.
Sergio y Miguel tratan de pescar.
Recuerdo mis sueños al despertar todos los días (increíble) ya soñé dos veces con la misma persona (mejor); como poquísimo y no siento hambre.
Ya van dos días que en las ranchadas no hay árboles cerca para tender una soga y colgar la ropa, por eso me pongo la remera de Profot (que era blanca) sin lavar y el pantalón (que era gris). Todo es color barro y tierra.
Oscurece, no hay nadie en el campamento, están en el río y el ruido es incesante, ya que estamos justo a la salida de una curva, donde se produce el remanso.
El río no es plano, tiene distintas alturas, en las curvas se ve al frente la superficie medio metro más abajo y a tu derecha se lo ve a la altura del horizonte, es rarísimo.
Hoy vimos varias veces carpinchos, también ayer, son muy mansos. Si al momento del encuentro estamos quietos – sin remar – ellos simplemente nos miran. ( a una distancia de cuatro o cinco metros).
28 de marzo, Sábado Santo.
Pasamos frío, volví a la carpa original, por primera vez, a la madrugada se cerró la puerta de entrada.**
Amanecer de rutina, me levanto 06:57’ todo estaba mojado por el rocío, bien mojado.
Sergio trata – infructuosamente - de sacarle una espina del pie izquierdo.
Salimos a navegar a las 9:50’ , como siempre con viento Sur, el día es hermosos y se rema a ritmo bueno hasta las 12:05’ Total 2:13’.
El paisaje cambia, ya no hay barranca, no vimos monte, mucho “palo bobo” *** y el agua desborda.
Con mucha suerte encontramos unos metros cuadrados sin agua y fácil para subir los kayaks.
Por primera vez avistamos una lancha deportiva con tres personas.
Encontramos gente en la orilla, uno de ellos nos dice que estamos a 25 Km. – en línea recta – de Lavalle.
Se hace constar que en fecha 28/03/97, los Señores Miguel Ángel Carignano y Sergio Kornijuk; Jorge Torres, Spreng, Sigfrido y Gabriel Carignano, dieron paso por esta Central Caminera, Pto. Lavalle, Chaco. Se deja constancia a pedido de los presentes. – Conste.
Sgto. Ayte. Pz. 228
Rodríguez, Antonio Roberto.
** Un gran error fue la elección de la carpa, en verano hubiera servido, pero no tiene sobretecho, apenas un tramo de no más de un metro cuadrado, pasa el aire con total facilidad, no es apta para frío ni lluvia.
***Así llamaron nuestros amigos de Orán al Sauce Aliso, para ellos - comparándolo con Quebracho, Urunday, Guayacán o la enorme variedad y calidad de madera que tienen – es realmente un palo bobo, no da sobra ni leña y no lo usan para construir.
El consejo fue: no armen ranchada donde haya palo bobo y tenían razón, al necesitar humedad, Se lo encuentra en zonas bajas, anegadizas, con mosquitos y sin sombra. Las buenas especies están en zonas más altas y seguras, con abundante follaje y leña buena a mano.
Son 18:58’, me quedan cuatro minutos de un atardecer espectacular.
Gabriel pescó una boga linda, la abrí por el lomo y la limpié, esta noche va a la parrilla.
Salimos a las 15:35’ y a las 16:10’ paramos en el puente de la Ruta Prov. n° 95 (35’) para reaprovisionarnos.
Intento comunicación vía radio policial del lado formoseño (Dios dirá).
El trato recibido en el destacamento policial me exime de mayores comentarios, pero para hacerlo más simple, comunicación... no hubo.
Reiniciamos 17:35’ y paramos 17:55’ (20’). Por la tarde 55’; total del día 3:08’.
Me bañé, estoy de mal humor, no digo nada.
29 de marzo, Sábado Santo
Miguel asó a boga y Sergio hizo papas fritas en grasa.
Cuando paramos, el suelo estaba uno o dos centímetros sobre el nivel del río, no duermo tranquilo; al amanecer y después de haber pasado mucho frío, me ocupo primero del fuego y desayuno.
Estamos desayunando y el agua sube al terreno en dos o tres partes, corren a levantar las carpas, pero el agua baja enseguida. Todo esto hizo que estuviéramos listos temprano y partimos a las 9:10’ . Anduvimos hasta las 12:05’ con una detención de una hora, para observar los monos aulladores (carayá) que se oyen desde el río; no pude ir con ello, tenía qué hacer.
Almorzamos mortadela con galletitas, arroz con leche y jugo de naranja, ¿qué tal?.
Paramos en un campo con muchos sauces de isla. El ganado se retiró al vernos llegar. Mientras cocinaban lavé mi pantalón gris y mi remera de “Profot”.
Ahora Miguel fue a pescar, Gabi reanuda – por millonésima vez – el mate, mientras Sigfrido y Sergio “siestean” en el piso.
Sergio detectó parásitos en sus deposiciones, atenti.
El día y el paisaje son perfectos.
Extraño muchísimo y mientras vivo intensamente la experiencia, una mitad de mi se lamenta y arrepiente por no estar con mi familia.
Arrancamos 15:45’ hasta las 17:20’ (1:35’). Total de la jornada 3:35’.
El lugar localizado como ranchada es alto, amplio, limpio (de vegetación), hallamos basura (ya hubo gente).
No llegamos al paraje “El Perdido”.
30 de marzo Domingo de Pascua
...Ay amor,
sin ti no entiendo el despertar
ay mi amor,
sin ti mi cama es ancha...
Joan Manuel Serrat
Por fin dormí sin tanto frío, mosquitos por miles. Desayunamos arroz con leche, mateamos; Gabriel fue al monte y vuelve corriendo para avisar, fuimos a ver a los monos, llevo la cámara, pero están muy lejos.
Después de varias vueltas partimos a las 10:03’ voy en tercer lugar y cuando se detienen sigo y le doy hasta las 12:00’, paramos 12:10’ (2:07’).
Mala ranchada, con sol y espinas, el almuerzo: papa hervida con cebolla erogada en grasa, fideos con margarina y provenzal, que al final ... se mezcla todo.
15:35’ Con fuerte sol salimos, la costa es espectacular, monte alto cerrado, impenetrable, sobre barrancas altas.
A eso de las dieciséis vemos un molino y bajo con Sergio a preguntar, me ubican en el Km. 203, veinte kilómetros por ruta para llegar a Presidencia Roca.
Una hora después vemos gente y nos dicen: seis kilómetros para Roca, son 17:30’ nos jugamos por llegar y salimos “a mil”, sin embargo curva y curva y curva... paramos a las 18:32’ (2:58). Total 5:05’.
Ranchada alta, no muy cómoda porque es un paso de animales, angosta y con pendiente (hacia el río), pero con buen reparo.
31 de marzo
Ayer no lavé la ropa y la que usé durante el día quedó al rocío; tengo que usar ropa limpia y lavar si o si al medio día.
Anoche no pasamos frío, amanece un poco nublado y con cantidad de mosquitos.
Llegamos a Roca, vamos a parar para comunicar nuestra posición y reaprovisionarnos; allí está el puente sobre la ruta provincial n° 90, sólo falta el de la ruta n° 11. Esta distancia hasta el río Paraguay se puede cubrir en tres días, vamos bien con el tiempo, comienzo a tranquilizarme.
Se me parte la piel de las manos, el hipoglos (ungüento) sólo me lo pongo antes de dormir, el resto del día mis manos están sucias o mojadas.
Del televisor ni me acuerdo, comidas, bebidas, el baño no me preocupan; pero Nacho, Martín y Cristina concentran toda mi ansiedad.
Se hace constar que en fecha 31 – 03 – 97 siendo las 12:30’ horas, los Señores Carignano, Miguel; Carignano, Gabriel; Sigfrido Spreng; Kornijuk, Sergio y Jorge Torres; se presentaron en esta comisaría Distrito Presidencia Roca – Chaco – dejo constancia, es a pedido de los presentes.
Presidencia Roca, 31 de marzo de 1997.
Rosendo Samaniego
Sgto. 1° Pol. Fza. 619
31 de marzo
Despertamos y se escucha el aullido de los monos.
Desayunamos y salimos a las 9:22’ y a la hora u hora y media empezamos a ver las antenas, damos diez vueltas y seguimos viéndolas sin llegar.*
Bajamos a las 12:00’ (2:38’) a Presidencia Roca.
Nos reaprovisionamos y pude hablar por teléfono; me tomo una latita de cerveza y ahora estamos de asado; acabo de lavar dos remeras y dos pantalones.
Almuerzo, siestita mate y salimos a las 16:01’ , le pegamos a buen ritmo hasta las 17:40’ (1:39’) que divisamos un camping sobre el lado formoseño, nos acercamos y está justo a la boca del arroyo “Dobagán”, a la altura de la población “Villa Dos Trece”; estamos a unos 40 Km. Del puente sobre la ruta 95, población “El Colorado”
Tenemos luz de una portátil, no hay barro, arriba una proveeduría donde enchufé el cargador del teléfono.
Unos muchachos nos invitaron a comer pescado, tienen una bolsa y como cuatro o cinco patíes.**
*Acostumbrados a los ríos de llanura, que discurre en largas rectas, con algunas curvas suaves, el Bermejo nos presenta un gran contraste, curvas y curvas; las rectas no suelen tener más de trescientos a quinientos metros – en algunos casos – sólo recorridas las dos terceras partes, encontramos rectas de algo más de mil metros. Pero la llegada a Presidencia Roca es un verdadero Tormento de meandros y recorridos inconducentes, mientras vemos las antenas, que en línea recta no deben estar a más de dos o tres Km.
**Nunca vi pescar de esta manera, son tres amigos, cada minuto o minuto y medio, uno de ellos levanta su caña con moncholos del tamaño de un armado o con patíes de excelente porte. El bagre “amarillo” no habita este río.
El atardecer fue espléndido y el haberme comunicado con mi hogar, me reconforta sobremanera.
Hay una camioneta Ford (roja) en la que escuchamos un casete de José Larralde muy bueno (Trayendo Ayer II – creo) y ahora Sergio Denis, mientras mateamos con hojitas (coca) hay mosquitos.
Los muchachos pescan patíes y moncholos en cantidad, nos prendemos con la fritanga que sale exquisita y cuantiosa, hasta me tomo un par de traguitos de vino.
Como sobra una fuente, nos la regalan para el día siguiente; cuando despierto me voy a buscarla, pero otros pescadores se la llevaron.
La carga del teléfono fue parcial, hoy lo enchufo y no pasa nada, estamos por desayunar (7:59’).
1 de abril, 1997
Nos despidieron del camping en la boca del Dobagán a las 9:20’ y avanzamos con lentitud, los chicos viene sin ganas, hasta las 11:25´ (2:05’) que paramos en unos “palobobos”. Almuerzo de arroz con sopa, poca sombra y truco.
El sol está fuerte, no hay aire, reanudamos a las 15:06’ y salimos en busca de “El Colorado” y soñamos con el puente de la ruta 90, al que arribamos a las 16:10’ aproximadamente entre gritos y chiflidos. Ya estamos – según nuestros cálculos – a menos de 200 Km. de la desembocadura.
Damos una vuelta por el río y hallamos un camping muy bueno donde nos detenemos – a pesar de lo temprano – a las 16:25’ (1:20’). Total del día: 3:25’.
A poco de llegar nos vienen a ver de un canal de TV. y también el Secretario Municipal, que firmó antes.
El Señor Wagner – socio del canal de cable – vuelve con una cantidad de asado y carbón. Miguel pescó tres moncholos y yo hice torta asada con cebolla picada.
Siendo las 21:29’ nos disponemos a cenar; la cena se prolonga con Wagner hasta poco menos de las veinticuatro.
Certifico que el día 01/04/97 acamparon en Camping Municipal, los Señores Sigfrido Spreng, Miguel Carignano – Gabriel Carignano – Sergio Kornijuk – Jorge Torres.
El Colorado 01/04/97
ORLANDO P. REPETTO
Secretario Municipal
Munich. El Colrado (Fsa).
Vuelven todos al amanecer para ver la partida (dos canales de cable).
El Sr. Wagner nos obsequia dos botellas de miel y muchos elementos de pesca.
9:22’ partimos y me voy a la punta, se navega fuerte hasta las12:32’ (3:10’).
Almorzamos un trozo de asado frío, pan miel y mate con hojitas. Truco y seguimos; 15:32’ se sale despacio y andamos hasta las 17:20’ (1:48’) . Total 4:58’.
Atardece, anoche se comunicaron a lo de Carignano con un celular de la comuna, Sergio pudo hablar con sus padres.
Paramos en la entrada a un madrejón, con una buena altura, acampamos y siento una molestia en el talón derecho, la piel se me parte y lastima; ahí apoyo cuando remo.*
A las 7:17’ sale el sol como una bola de fuego, ya mateamos.
Me desperté 6:32’ pensé diez minutos, me levanté y comencé lavando ollas, jarros y cucharas; luego me vine a preparar el desayuno. El fuego amaneció encendido (un problema menos).
Leche en polvo con avena y azúcar más un chorrito de miel, después Beroca.
Anoche a última me llamaron.
Aprovecho a escribir porque la leche está caliente.
No tengo la ubicación exacta, pero creo que al finalizar la jornada cruzaremos el puente de la Ruta Prov. n° 11, lo que nos dejaría a un día de la desembocadura..
Partimos temprano 8:53’ me atrasé por perder el tornillo del apoya pié; voy a media máquina, a las 10:00’ pasamos por un establecimiento, llamamos pero no hay nadie, lo mismo a los diez minutos.
A las 10:25´ encontramos una casa de pescadores que nos ubican en el Km. 100, continuamos el avance hasta las 11:30’ (2:37’). Monos toda la mañana. **
Paramos en una ranchada alta con sombra y un poquito de sol, aprovecho para lavar medias, remera y pantalón corto, además de bañarme.
Presumo que nuestra ubicación es a unos 20 o 25 Km. del puerto sobre la ruta 11 y a menos de 80 Km. del Río Paraguay.
Para media mañana el clima estaba muy pesado y ahora al medio día hay viento, está raro, puede llover. 12:44’ me voy a comer fideos con margarina.
Después de ganar un truco con una “contraflor al juego” (38) partimos a las 15:25´ y cruzamos bajo el puente a las 15:45’ entre fotos y gritos de alegría (casi lloro) y seguimos hasta las 17:20’ (1:55’) Total 4:32’.
Mientras remo voy remolcando un señuelo para dorados, pero no pasa nada (10’).
Acampamos del lado formoseño pero el mal tiempo viene del Sur (¿estamos a buen reparo?)
Cenamos polenta – hecha con leche - que se revuelve cuarenta minutos con cuchara de laurel que hizo Sergio, se le agrega Margarina, queso rayado y provenzal, sale muy rica.
Aún se oyen algunos monos, después de cruzar el puente todo ha cambiado, paisaje, vegetación, remansos, todo.
Miguel pescó un moncholo y una palometa que asó en la parrilla, junto con unas calabazas y cebollas. Todo esto ocurrió ante la presencia de la mayor mosquitada que tuvimos en todo el viaje.
Me acuesto con calor, como a las veintiuna y me despierto 23:33’ (comenzó la tormenta con fuerte viento y frío).
*La técnica de rotación del tronco implica idéntico movimiento con caderas que hacen avanzar y retroceder las piernas alternativamente, consecuentemente un pie por vez empuja en el apoya pie mientras el otro retrocede; lo que genera un vaiven de los talones sobre el fondo del kayak. Esto durante horas, días, semanas...
**No se cuanto tiempo llevamos – días, semanas – escuchando los gritos de estas criaturas. Casi no se dejan ver, nos metemos en el monte en su busca y ellos retroceden cada metro que avanzamos, de modo de mantener la distancia; pero siempre están.
SALIDA AL RÍO PARAGUAY
4 de abril
Durante la madrugada cayeron unas pocas gotas – no más que eso - y la mañana es bien otoñal, con nubes azuladas de frío, viento Sur – fuerte - estamos a 50 Km. del Río Paraguay y debemos salir hoy, si o si.
8:57’ termino de desayunar arroz con leche y mazamorra, ni miras de arrancar.
Partimos 9:55’ navegamos con mucho viento Sur, fuerte; es extenuante, paramos a las 11:42’ (1:47’) nos detenemos a medio día con sol y no para el viento.
Almorzamos arroz con sopa resalada, estamos muy cerca, salimos al Paraguay 16:35 y se navega hasta las 18:00’ a Puerto Bermejo.*
A media mañana, en una curva la pasamos muy mal, con oleaje de distintas direcciones de un metro o más de altura.
Atardece, nos recibe P.N.A., hace frío, nos bañamos con un fuentoncito con agua caliente.
Vamos a dormir en un bungalow, cenamos papas fritas, huevos fritos y milanesas de surubí, postre: duraznos, damascos y peras en almíbar ; con cerveza.
Estoy abrigado pero hace mucho frío.
Dormí tapado con una frazada que nos prestaron (el “chino” Benítez, bufetero) pero igual estaba muy fresco.
Certifico que el día 05 de abril de 1997, acamparon en este puesto los integrantes del raid Internacional “Tres Ríos”, provenientes de Ciudad Bermejo - República de Bolivia – con destino a la ciudad de santa Fe.
FEDERICO PABLO GARCÍA LASCO
Oficial Principal
Jefe Destacamento Reforzado Bermejo
*Es el primer destacamento de Prefectura en todo el recorrido y se encuentra ubicado 15 Km. aguas debajo de la desembocadura del Bermejo, sobre la margen derecha del Río Paraguay.
5 de abril
Dormimos dentro del bungalow de Benítez, cuatro en la carpa del Dadi, yo puse la colchoneta sobre un plástico grueso y me envolví con la frazada que nos prestó (3) Don Benítez. Hoy Miguel le compró una en $15, es doble plaza.
Damos vueltas, viene P.N.A. y nos da papeles, nos confirmaron que telefonearon a lo de Miguel y confirmaron nuestra posición.
Bueno, un par de fotos y salimos a las 9:58’. Al rato de salir estamos cabalgando olas sobre el Paraguay, que es más lento que el Bermejo. En la mañana Miguel se arrima a la canoa de dos pescadores paraguayos para pedirle carnada y le salen “regalando” una Boga y un Manguruyú.*
Seguimos nuestro derrotero y pasamos frente a la localidad paraguaya de Umaitá.* (Iglesia, portal y campanario ametrallados) y navegamos hasta las 12:00’ Están cocinando y cortando leña, mientras escribo se escucha en la costa paraguaya el griterío de los monos.
Tengo la piel de las manos completamente resquebrajadas.
Al cambiar nuestra dirección, por la tarde navegamos con el sol de frente, nos mata el reflejo y nos va a partir los labios, no tenemos protector labial.
La Boga a la parrilla fue espectacular, comí sobre la pala para no sacar el plato; también se comió parte del Manguruyú.
Partimos con retraso a las 16:27’ y nos pasa un barco a menos de diez metros, navego más de media hora sobre el oleaje que dejó.
Cuando por fin llegamos a Puerto Palma son las 18:27’ justo dos horas, nos espera en la costa el Oficial Principal Federico García Lasco, que vino para asegurarse de nuestro arribo.
Me baño con agua tibia, cenamos fideos con provenzal y un poco de manguruyú que se hirvió al medio día, de postre miel y después mate.
Se arman las carpas bajo un quincho y el encargado de Prefectura nos prestó dos frazadas.
Nuestra ubicación actual es a 25 Km. del Cerrito, mañana pensamos pasar Corrientes.
Tengo unas ganas enormes de estar con los míos, extraño muchísimo...
Por fin dormí calentito.
*Manguruyú es una especie que ya no se ve en nuestro Paraná Medio o Bajo, solamente en el Alto, al igual que arriba en el Río Bermejo o el Paraguay. Suele alcanzar – ya adulto – mayor porte que el de un Surubí.
6 de abril de 1997
Me despierto 7:17 y comienzo a despertar el resto y a hacer el desayuno, enseguida de comer guardamos las carpas, armamos cada kayak y... comenzamos el acarreo hasta la costa.
Anoche me bañé con agua tibia de un tanquecito eléctrico.
Bien, salimos de Puerto. Palma y no hice firmar el cuaderno. Una lancha de PNA nos acompañaría (teóricamente) hasta el “Cerrito”, dijeron ya venimos y ...
9:45’ salimos, brisa suave de un lado que a las diez se convierte en viento y vira al frente, hay fuerte oleaje durante casi una hora. A esto se le suma el Barco “Línea Fedder” de aproximadamente setenta metros de eslora, que deja una estela respetable, pero a favor, lo que me ayuda bastante.*
Me paro a esperar a los otros y al apoyar el bote en la costa, había un pez (de buen porte) durmiendo abajo, me pego un sustazo.
A eso de las 12:25’ salimos de Río Paraguay navegando siempre a 10 Km./h., damos aviso a PNA y ya estamos instalados en un camping sobre el Paraná, en el extremo Norte de la Isla del Cerrito, frente a Paso de la Patria.**
“Certifico que a las 12:05’ arribaron a esta Isla del cerrito (Isla del Sol) los integrantes del RAÍD TRES RÍOS, compuesto por 5 kayak
Isla del Cerrito, abril 06 de 1997
ANIBAL HECTOR ROMERO
AYUDANTE DE SEGUNDA
ENCARGADO DESTACAMENTO”
En el baño me cobraron un peso ($1) la entrada, me veo en el espejo y doy risa, me pegué flor de baño con ducha eléctrica, lavé un pantalón corto que tenía puesto y la camisa.
Está listo el almuerzo pero Miguel y Sigfrido fueron de compras a un almacén; ya están aquí.
Menú: ensalada de tomates y cebollas con limón y aceite (mangueado), arroz con un sobre de sopa, naranja, pomelo y pastafrola, final: mate con hojitas. 14:23’.
Partimos 15:37’ y al ratito Sergio tiene urgencia por una escala técnica, que se lleva a cabo en la punta Norte de un islote en medio del río. Me dejo llevar por la corriente (no bajo) y apenas me alejo unos 150 ó 200 m., cobré conciencia de lo poco que corre el Paraná. Hay lanchas por doquier.
Volvemos a navegar y veo a lo lejos las torres de alta tensión que confundo con el puente General Belgrano (Chaco - Corrientes).
Andamos algo más de una hora, se divisa Corrientes y el puente, pero ya es hora de buscar costa. Paramos en un islote con vegetación cerrada por fuera y abierto adentro.
Enseguida llega Sigfrido y al rato Sergio y Gabi. Ellos hicieron esa noche unas tortas asadas muy ricas.
Intentamos pescar esa tarde, a Miguel le cortan el anzuelo pero no pasa nada (palometas).
Anuncio mi separación del grupo y todos se preocupan; me hacen recapacitar sobre riesgos y peligros.
Oh Sheat
Expongo mis razones y se conversa entre mate y torta asada junto al fogón; y casi hasta lo acepto...
*Les pego el grito “vamos” y me subo a una de las olas de arrastre que deja el barco, debe tener más de un metro y me lleva sin necesidad de palear, apenas apoyo la pala de vez en cuando para estabilizar o corregir el rumbo, vengo viajando gratis. Nadie me sigue, aprovechan para parar en un rancho a comprar una docena de naranjas ¿?
**La zona que estamos dejando es de mucho tránsito fluvial, ya sea por los barcos y barcazas que transportan “de todo” a Paraguay o por lanchas de pesca deportivas, la mayoría con motores de gran potencia (90 – 120 HP).
7 de abril de 1997
Amanezco en la misma isla - NO LLEGO – partimos 9:50’ y en menos de una hora llegamos a PNA Puerto Corrientes. Allí le comunico a Sigfrido y Miguel mi decisión de seguir solo, subimos al edificio de PNA y dejamos constancia de mi separación del grupo. El oficial de Prefectura pone que abandono, le explico que sigo por las mías pero igual pone “abandono”. *
Sergio y Gabriel fueron a hacer compras, Miguel me ofrece dinero y la carpa o equipo, sólo acepto la leche en polvo, sal, polenta, olla y trípode.
Me despido y paro a 500m , en el Club de Canotaje Corrientes, para que me cuiden el bote y poder hacer compras, pero no hay nadie, por lo que continúo.
Son 12:04’ , a las 13:20’ paro en unas casas, un hombre me brinda agua potable (tenía una sola botella) y me ofrece cloro que no acepto
13:38’ reanudo la marcha y vuelvo a detenerme 14:40’ que me siento en la costa a comer un pomelo (último recurso); termino y hablo por teléfono a casa: me atiende Nacho y cuando escucho “hola papi” el corazón se me desbocó. Comunico mi posición aproximada y mi destino –Derqui - 15:05’ otra vez en viaje, me cruzo con un barco de empuje que leva dos barcazas aguas arriba y me deja un oleaje (marejada) que me obliga a remar media hora contra corriente.
A las 15:30’ dos aviones “Mirage” cruzan de E a O sobre mi cabeza (a muy baja altura y con un estruendo)
16:15 Derqui, los pescadores me indican un riacho para legar a Empedrado, hay dos o tres leguas.
Llego a destino a las 17:55’. Promedio aproximado 10 Km./h. ***
Saco el bote del agua y levo todo a PNA, allí me brindan información: 90 Km. a Bella Vista, más 90 a Goya, más 110 a Esquina más....siete días para 600 Km., ya no tiene sentido
Íbamos a salir al Paraguay el día 3, luego el 4 y el 5, pero fue recién el 6 que salimos.
Todo el personal me atendió muy bien, me brindaron jabón para la ducha (helada) y un colchón para dormir.
Ceno - con tarjeta – en el Hotel Internacional Panambí y me acuesto.
*”Crece desde el pie” diría Zitarrosa. A esta altura no creo en las casualidades, todo se gestó desde antes de salir, primero pensé que podía ser así, pero algo en mi interior se negaba a creerlo.
El único que tenía una fecha límite (razones laborales) y necesidad de llegar a tiempo fue el que no llegó.
Cuando el grupo estaba ya armado rechacé la invitación dos veces, recién en la tercera cometí el error de aceptar, ¡qué ingenuo!.
*** Cuando desemboco del riacho al Paraná, mi cuerpo está agotado, no tengo energía; tengo empedrado a la vista y debo llegar. Me propongo hacer diez paladas, pero a la octava o novena no puedo levantar la pala; descanso, rezo, intento nuevamente con idéntico resultado, y la consigna es llegar. No respondo, pero mi obstinación y mi fe me llevan a buen puerto.
8 de abril
Al día siguiente a las 8:03´ me encuentro con mi salvador : Gerardo Cozza, acopiador de pescado que a las 16:30’ me devuelve a la puerta de mi casa sano y salvo. Eso si, más sucio que una papa, barbudo y con diez kilos menos.
EL GRUPO
Estaba constituido originalmente por Gabriel Carignano (18), Sergio Kornijuk (21), Miguel Carignano – padre de Gabriel – (52) y Sigfrido Spreng (62). Finalmente me agregué al grupo con 42 años.
LOS KAYAKS
Todos navegamos en kayaks de 4,30 de eslora, muy estables, de los cinco botes, sólo uno tenía una bodega a popa con cierre hermético; el resto eran abiertos.
El gran problema de la carga era que en cada parada teníamos que quitar asientos y apoya pié para poder acceder a los bultos estibados en su interior. Si nos entraba agua podía mojarse todo, por lo que se redoblaron los cuidados en este aspecto, usamos bolsas plásticas y envases de cierre hermético.
EL RÍO
Creo que es el río que mayor cantidad de sedimento arrastra en toda América, cuando lo envasábamos el agua y precipitaba el sedimento al fondo y se secaba, quedaba un barro muy fino, de una consistencia similar al talco.
Como permanentemente erosiona las costas, derriba árboles de todo tipo y tamaño y en el río viajan a la deriva, desde ejemplares enteros de palo borracho añosos hasta pequeños trozos de corteza o astillas.
El golpe de la roda del kayak, con ramas gruesas o troncos semi sumergidos o a media agua, eran una constante y de inmediato nos invadía el temor de un rumbo de agua. Sentía el golpe y centraba toda mi atención en sentir si se mojaban mis pies o se clavaba el bote de proa; pasados unos minutos y sintiendo todo normal, volvía la tranquilidad, hasta el siguiente choque.
Para quienes estamos habituados a navegar en la llanura, este río con características de montaña primero nos sorprendía a cada momento por su comportamiento. Pero además es muy cambiante, hasta el paisaje se modifica de una curva a la otra.
Una siesta navegábamos y escuchamos detonaciones, como bombas de estruendo; la intriga era total, nos mirábamos unos a otro sin hallar razón. De pronto - pasando junto a una barranca de unos cuatro metros – vimos una grieta vertical en ese bloque de tierra, que apenas terminamos de pasar, se desmoronó a nuestras espaldas con un estrépito terrible. Esto provocó una marejada – aguas abajo – que nos permitió remar en la ola durante unos veinte minutos. Calculo que el volumen de tierra que cayó, sería el equivalente en tamaño, al de una casa pequeña.
Llegando a la desembocadura, en una curva, encontramos un aserradero en el que “pescaban” árboles desde la costa, valiéndose de una soga larga y un gancho. Simplemente los enganchaban, traían hasta la costa y con un malacate los izaban para luego aprovechar la madera.
Finalmente – muy próximo a la desembocadura – pescadores paraguayos, que a diferencia de los nuestros, estaban equipados con motores en canoas más grandes; se meten a nuestros territorio y se llevan la pesca a su país. PNA tiene su primer puerto, 15 Km. aguas abajo y hace como que los controla.
FOTOS
Disponíamos de cinco rollos de treinta y seis exposiciones cada uno, por lo que nos pusimos de acuerdo en que solamente una cámara por vez registrara el total de las fotos - hasta agotar - para no repetir. Mi turno fue el primero, llevaba una PENTAX k 1000, reflex de 35 mm. Grande fue mi sorpresa al ir a retirar el revelado; el rollo estaba en blanco. No calcé bien la película y los 36 disparos los realicé sobre el primer cuadro. El resto de las cámaras funcionó bien.
PRINCIPIO Y FINAL
Cuando acepté integrarme al grupo, había conseguido permiso en el trabajo hasta el día 14 de abril, era el único que tenía fecha cierta de regreso.
Dimos una vuelta a la ciudad – en caravana – con los kayaks en el techo de la camioneta, pasamos por el diario local; fuimos al faro de la costanera, juntamos las manos y juramos llegar los cinco juntos.
A partir de aquí, las pérdidas de tiempo se sucedieron invariablemente, por las más insólitas razones. Nunca debí haberme unido al grupo y mi segundo error fue no desprenderme de éste una semana antes. Para cuando lo hice, había navegado casi 1700 Km. en 24 días, pero ya era tarde, no llegaría.
De todos modos, la experiencia de lo visto, vivido y aprendido forma parte de un valiosos tesoro que aún hoy estoy dispuesto a revivir.
Sergio Andrés Kornijuk fue alumno mío en la escuela primaria, lo perdí de vista y nos volvimos a juntar en este viaje; descubrí en el niño que había dejado en el recuerdo, un fenómeno. Simple y seguro, sencillo y honesto, enamorado de las embarcaciones y a punto de terminar sus estudios como Técnico Constructor Naval. En base a los sueños del kayak que debíamos construir se fue forjando un proyecto y cimentando una amistad que hasta hoy perdura, al igual que el “INGÁ”, un 520 que parimos juntos después de trece meses de ardua labor; el viaje fructificó, lo demás... es lo de menos.
INTRODUCCIÓN.
Durante más de veinte años soñé con lo que estoy a punto de iniciar, tanto que ahora no logro hacerme a la idea de su concreción.
Durante el tiempo que lo escuché a Miguél hablar sobre este viaje, estuve convencido de – que por su magnitud, mi edad y la etapa de mi vida - lo inútil que era. Sin embargo, apenas veinte o treinta días antes, mis ansias contenidas se impusieron a toda lógica.
Cristina – mi otra mitad – me conoció con este sueño, con esta ilusión y durante estos felices diecisiete últimos años, me oyó soñar despierto; fue por eso que llegado el momento, no opuso ninguna objeción.
EL VIAJE
11 de marzo
Arrancamos de Termas del Río Hondo – sin apuro – y llegamos al dique el Cadillal, donde cociné un arroz con arvejas y atún; comimos a orillas del lago. El buen humor y el espíritu solidario son una constante.
Son las 17:30´, estamos llegando a Rosario de la Frontera, lo que vimos de paisaje saliendo del Cadillal y toda esta zona, no tiene precio. Ríos de piedra con tierra colorada, valles sembrados a la vera del camino, todo es muy bonito.
A las 18:10´ paramos en Metam, por la intensidad de la lluvia, estamos en la banquina bajo unos árboles escuchando música y esperando que pare; faltan aún 350 Km. para legar a Orán.
Después de Metam la lluvia fue discontinua pero siempre presente, todo lo que veo me cautiva.
Llegamos tarde y fuimos al alojamiento deportivo municipal de Orán.
12 de marzo
Hoy - 12 de marzo – visitamos varios palista locales y cada uno nos fue acercando datos sobre lo que nos esperaba, unos para alentar otros para asustar.
En una entrevista para un canal de cable, un reportero nos mostró dos marcas producidas por una mosca; la enfermedad se denomina Lesmaniasis y se cura con sesenta inyecciones. El insecto pica al medio día y la tarde.
Otro nos vaticinó dos meses y medio de viaje y otro, que nos vamos a perder.
A la noche fuimos invitados a la casa de Alejandro Basualdo, donde nos agasajaron con un asado, en nombre del Club de Caza y Pesca de Orán – Salta. Hecho con madera dura – muy común en la zona – tenía un sabor espectacular. Lo pasamos muy bien, pese a la humildad de la gente, nos brindaron más ellos que en nuestra propia ciudad.
13 de marzo
Anoche hablé a casa, las voces de mi familia me llenaron el alma, hubiera seguido hablando una hora.
Hoy Jueves 13 nos vamos a Gendarmería y después a Bolivia.
En Gendarmería nos esperan mañana para tener una charla con personal de la repartición que conocen muy bien el río, para aconsejarnos y ponernos al tanto de los problemas que podemos tener. Nos dieron la justa: vayan tranquilos, tengan cuidado y no se metan en el monte.
Viernes 14
Por la tarde practicamos la carga de los botes, previo reparto equitativo del peso y distribución de alimentos.
Sábado 15
Larga espera de los palistas de Orán y los vehículos, llegan Carlos y Fredi, recorrimos Orán en caravana y cruzamos la frontera. Después de dos compritas fuimos a otra caravana y almorzamos para luego partir, saludados por el Presidente del Club de Canotaje, el Alcalde local, dos gendarmes argentinos y una banda de pueblo, más el público. Nos guían al principio dos o tres palistas bolivianos.
LA TRAVESÍA
Estamos en marcha, el río de inmediato nos ofrece sus caídas entre piedras, curvas y remansos, encaro la primera con temor, al rato le tomo la mano y empiezo a soltarme, me voy a la punta (error).
No podíamos llegar a Playa del Diablo, paramos en un rancho dentro del monte, frente a la desembocadura del Tarija *.
Antes de acampar entramos al Tarija, unos 300m en contra y bajamos cabalgando olas continuas de más de un metro de altura.
Tuvimos que esperar junto al fuego a que lleguen los vehículos con TODO, antes cortamos patos para poner bajo la carpa.
No teníamos nuestro equipo, ya que por seguridad decidimos viajar vacío en la primera etapa; todo lo que hacía falta estaba en Orán, la camioneta lo fue a buscar. Salir del río al “rancho” y volver era como el “Camel Trophy”, había un terrible lodazal con subidas y bajadas en medio y nosotros, de noche y descalzos (justo lo que no había que hacer).
Nos dormíamos junto al fueguito, mojados, hambrientos y cansados; poníamos a secar la ropa con el fuego, pero sólo se ahumaba.
Como a las tres horas vino el móvil con milanesas, pan, tomate y gaseosas, además una sola carpa en la que dormimos los cinco sin colchonetas; los otros durmieron uno sobre un catre dentro del rancho, otro sobre yuyos cortados (como un nido) cartones, lonas y hasta dentro de una piragua.
16 de marzo
Al día siguiente vuelta al río, toda la odisea del barro nuevamente.
Páginas en blanco
Acabo dejando tres hojas en blanco, para anotar más tarde, aunque fue todo tan intenso que no hubo tiempo y los datos se fueron perdiendo.
Lo que recuerdo es que el día 16, navegamos ocho horas a un ritmo medio que por momentos se hacía intenso en el afán de llegar. Cubrimos aproximadamente 160 Km. hasta Puente Elordi, sobre la Ruta Nac. 34. Allí fuimos recibidos nuevamente, nos entregaron el resto del equipo, y nos agasajaron con otro asado, nos obsequiaron un cajón de naranjas que distribuimos entre los cinco kayaks. No nos cabe un alfiler.
18 de marzo
Amaneció lloviendo, pusimos un plástico negro y abajo armamos el fuego con una parrillita, el plástico se ató a los árboles y con la caída de agua llenamos las botellas.
Armamos todo y arrancamos a las 10:48’ (tres horas) todo con lluvia, paramos en una isla en el medio del río y almorzamos bajo la garúa un puñado de nueces, unas almendras, pasas de uva y un poquito de miel. Arrancamos de nuevo a las 14:20’ y a las 16:25’ divisamos una canoa,** donde paramos, nos adentramos y hallamos un claro – muy limpio el piso – bajo una ronda de algarrobos donde enseguida armamos el tendedero y el campamento.
Primero nos adentramos unos cincuenta metros por un sendero y llegamos a un rancho muy grande, con cabras, chanchos, patos, gansos y gente de buen trato. Nos presentamos y Miguel le pidió si nos podían vender comida. Ya está marchando un chivito (o lo que quedaba) al horno de barro y unas trortasfritas. En total navegamos unas cinco horas y me confirma la señora (dueña del rancho) que estamos a la altura de Coronel Juan Solá o Estación Morillo, por tren o por ruta son 35 Km. al paraje “El Tartagal”.
Nos acostamos veintiuna o veintiuna diez y nos levantamos a las siete, con perros durmiendo cerca, nos hicieron guardia.
**También atado en la costa encontramos un “cachibeo”, que es una canoa muy rústica hecha con un tronco ahuecado.
19 de marzo
Las diez horas (de sueño) son señal de fatiga, levantamos todo, saludamos a la dueña de la casa que nos desea suerte; reanudamos la marcha 9:50’ y le dimos – más suave – hasta las 12:15’ (2:25’h). Presumo que llegamos o pasamos “El Tartagal”.
Encontró Miguel una ranchada con sombra, allí comimos un arroz con sopa en sobres y provenzal (ya no hay naranjas). El sol está fuerte, pero seguimos justo hasta las 15:00’.
Por la mañana se desbarrancó un aliso justo al lado de Sergio, ¡¡se salvó!!.
Vemos el río liso y de pronto – salido del fondo – emerge un árbol entero que avanza rodando sobre su copa y raíz.
Son las 17:11’ , emerge a mi izquierda una rama gruesa, me cruza el pecho y pega de punta en la cara interna de mi brazo derecho.
Una marca, un raspón y un poco de dolor, seguimos hasta las 17:45’ (2:45’h). Total del día 5:10’ hs. Creo que no es suficiente, deberíamos andar seis horas diarias.
La ranchada** es buena, hay suficiente leña. El río – como todos los días – corre ruidoso, con fuerza.
Apenas bajé del kayak llené recipientes con agua para precipitar, vacié el bote y me senté a escribir. Extraño mucho a mi familia. Voy a seguir trabajando.
En el piso hay muchísimas hormiguitas.
Sergio se animó, Miguel lo charló toda la tarde y se dejó cortar el pelo, cortamos un poquito cada uno. (tenía unas rastas de varios meses).
Recuerdo que al desembarcar, el terreno parecía duro, pero cenagoso y debíamos deslizarnos como yacarés para no hundir en el barro las piernas completas.
Con la mínima carga en el teléfono intenté comunicarme con Santa Fe y logré informar nuestra posición. Me fui a dormir tranquilo.
Todo se ensucia, todo se embarra, esto es inimaginable.
** Ranchada es el término con que denominamos en nuestra zona al lugar donde se arma el campamento o al campamento mismo.
20 de marzo
Seis y media, me levanto, comenzamos toda la rutina, mate carpas, desayuno, levantamos campamento y por fin, después de cuatro días fui, en lo mejor aparece Sergio y me saca una foto.
Arrancamos a las 9:21’, como a las 11:30’ encontramos primero a un hombre toba – Don Lucero – se hace el primer trueque: un moncholo por hojas de coca, a los pocos metros, dos muchachos me dan dos ranitas (carnada) y me dicen que faltan quince kilómetros para “El Destierro” y otros quince para “Fortín Belgrano”. Le seguimos dando – está nubladito – hasta las 12:50’ aproximadamente.
Paramos en una playa y comemos nueces, almendras y pasas de uvas con miel; tomamos agua y seguimos a las 13:20’.
Tengo flor de ampolla en el pulgar derecho, remo con cuatro dedos; nos detenemos a las 15:00’ . Subimos los botes en equipo por una barranca. El lugar es amplio, limpio, soleado y con mucho algarrobo.
A veinte metros de la costa pasa un sendero, con huelas de moto y de bicicleta, la sigo a plena siesta – en pata – unos quinientos metros y llego a una precaria tranquera. La vegetación típica del chaco: cardo, tuna, algarrobo, palo borracho, arbustos bajos y monte achaparrado.
De los pumas, chanchos, gatos monteses y gigantescas víboras, hasta ahora nada. En la costa vimos los - tres últimos días – tuyangos, flamencos, garzas, caranchos y halconcitos.
Volví al monte, pero esta vez pasé la tranquera, anduve más de cuarenta minutos y llegué a una casa grande, inmenso patio de tierra, corral de palo y ramas para los chivos, techo bajo, ladrillos de adobe; allí me presenté, pedí agua (la obtienen de un madrejón**) y también que me vendan una gallina; la gete accedió muy amable y me dicen que después (al día siguiente) me la van a llevar hasta el campamento.
Regreso otra vez por el monte, alzo los ojos y en pleno día veo la luna (espectacular, nunca la vi así)
La gente me confirma el lugar, pasamos “El Destierro” y faltan 35 Km. Para Fortín Belgrano, allí termina Salta, comienza Chaco a un lado y Formosa enfrente.
Sigfrido anda chocho, aprendió a decantar la mugre del agua en forma natural: machaca tuna o clavel del aire, se lo echa al agua y al ratito se precipitó toda la mugre al fondo. Miguel recién termina con las tortas asadas y Sergio asó un moncholo grande. En la olla están hirviendo poroto, lenteja y arvejas.***
Son las 17:12’ aún no me bañé, la remera da asco y el cielo amenaza lluvia.
** Madrejón es un depósito de agua que forma el río cuando – después de desbordar – vuelve a su cauce normal, una pequeña laguna o aguada.
*** Como es preciso remojarlos varias horas, los ponía en una botella descartable de litro y medio, con agua y los llevaba en el kayak, de un día para otro.
21 de marzo
6:45’ me despierto y arranco, para no demorar preparo todo el equipo y cargo el bote. Después desayunamos; partimos 9:25’
A la gallina la trajeron temprano ($5), pelada y trozada.
Anduvimos hasta las 14:15’ aproximadamente y encontramos la toma de agua e Ing. Juárez (Santa Rita), estuvimos con el Sr. Albornoz, tenía un equipo de radio comunicado con vialidad y le pedimos que haga contacto con Radio Club Santa Fe. Antes habíamos pasado por Fortín Belgrano, la gente estaba sabiendo que veníamos, así que nos estaban esperando en lo alto de una barranca.
Al pie de esta barranca un inmenso remanso nos impedía acercarnos y subir; el río corría muy fuerte, hubo que seguir hasta Santa Rita.
Divisan una ranchada a la izquierda (Formosa) y paramos a las 12:17’ Sergio cocina arroz en una olla y en la otra hierve la gallina.
Durante la mañana avanzamos en trencito durante media hora a buen ritmo.
Continuamos la marcha a las 14:47’ y como a los 40’ llegamos al Sauzalito, había gente en la costa, vimos cuatro antenas de radio. Entramos al pueblo, nos reaprovisionamos en el almacén, nos regalaron unos limones, compramos tres gaseosas de litro y medio.
Miguel fue hasta la casa de un radioaficionado que le prometió comunicar nuestra posición.
Seguimos andando hasta las 18:00’ y armamos campamento.
Noche de luna espectacular, relámpagos a lo lejos. Dormimos a las 22:00’ previo arroz con sopa de tomate.
23 de marzo
Puse el despertador a las seis y nos levantamos para ganar una hora. Tormenta en puerta.
Armamos todo, desayunamos con lluvia alumbrados por el farol a kerosén.
Partimos con viento y lluvia a las 8:08’ y le pegamos duro con toda la tormenta, se nos hacía difícil avanzar; Dadi acusa dolor en el vaso y bajamos el ritmo.
Anoche soñé con Cristina.
Voy paleando y rezo, después canto, Sergio se pone al lado y cantamos tangos.
Juntamos los botes, armamos un “embalsado” para descansar diez minutos, el agua nos arrima a una barranca de un metro y medio que se va desmoronando a nuestro paso con fuerte ruido, seguimos avanzando hasta las 12:00’ total 3:52’ hs.
El lugar elegido para la ranchada es amplio, limpio, muchas huellas de ganado.
El grupo está cansado (yo no) y se decide para hasta mañana.
De inmediato pongo la soga y cuelgo ropa húmeda que tengo en el bolso.
No llueve más, está nublado y con viento.
Cociné una polenta con queso rayado y provenzal, Miguel se pone a pescar y lo sigo. El sacó tres moncholos y yo, en el mismo lugar y con igual carnada (caracol) naranja.
Sergio y Gabi se internan en el monte.
Aparece un paisano con perros y de a caballo – con guardamontes y saco de cuero crudo** largo hasta debajo de las rodillas - se presenta y entablamos diálogo. Miguel le ofrece hoja de coca que acepta y promete regresar a la noche con carnada*** y unas charatas para cenar; viene con el hermano para comer, charlar y tomar mate.
Vuelven los chicos (Gabriel y Sergio) con dos palomas, son ya las 18:23’ (estoy con pulóver) se están haciendo las tortas asadas; sigue el viento fuerte, creo que mañana será un buen día.
Lo más importante – nos dice el paisano – es que ya pasaron “Wichi” y estamos en el paraje “Los Galpones” del lado formoseño. Superamos la mitad del Río Bermejo.
Vuelve al rato con Hugo – su sobrino – y nos lleva a conocer el lugar donde tienen el ganado – una “limpiada” junto al bosque – y en el camino voy aprendiendo sobre árboles y animales. Hay Itín (madera dura y colorada) Guayacán, me muestra el “Ucle” (una penca enorme con espinas). Allá – en el rodeo – encontramos botellas de la época del fortín (semienterradas, hay muchas). En el camino hay mucho Tala (arbusto espinosos) y Vinal, da unas espinas de hasta 20 cm. Que incluso matan al ganado.
Nos muestra en su puesto los lazos y lonjas artesanales hechos por él; llega el hermano – Rolendio – de 53 años. Viven solos.
Detrás está el madrejón (pequeño laguito) donde quedan aún sábalos, que cazan con 22 (herramienta de uso continuo) y yacarés. Están recién hechas las bolas de barro para la gomera, para cazar charatas.
También vizcachas, a propósito, Asunción y Hugo (32 a.) llevan a Sergio y Gabriel con linternas a cazar al monte (la vizcacha es plaga) se oyen dos estampidos y vuelven en minutos con una presa cada uno.
Al volver, nos obsequian un frasquito de miel de “moro-moro” (avispa amarilla chica), nos muestra que tiene para hacer queso, el molde, la tabla y una botella con suero; también me acerca una quijada de chancho salvaje (maján).
Después volvemos los seis al campamento con las presas evisceradas y cuereadas.
Miguel espera con los moncholos en la parrilla, que se dividen equitativamente, somos ocho. Enseguida asan las vizcachas y cenamos, les obsequiamos hojas de coca, que reciben de muy buen gusto.****
Charlamos, mateamos y me vence el sueño, se van y Asunción promete más restos de animales. Nos acostamos después de las 24:00’.
** Ese saco grande de cuero crudo le sirve de protección para andar en el monte, arriando ganado los defiende de las espinas de Vinal, cuyas heridas pueden ser mortales o del ataque de un puma.
*** Cualquier clase de carnada es muy valiosa, no hay en las costas, excepto algún tipo de gusanos que no supimos descubrir.
**** En toda la región, el mascar coca forma parte de su acerbo cultural, además de tener uso medicinal; sumado al aislamiento y la dificultad de comprarla en centros poblados, de ahí que sea tan apreciada. Es oro verde. Gendarmería nos autorizó a llevar – creo que – dos kilos, que distribuimos en envases herméticos, para usarlas como moneda de trueque y para nosotros mismos, como digestivo o en la pava del mate.
24 de marzo
Pasé frío, el viento no cesa, dormí con vaquero y pulóver. Me levanto 07:30’ y veo el caballo de Asunción que vino temprano, se levantó a las cuatro y fue al monte, trajo la cabeza del yacaré (cráneo) y una de anta (siervo o venado) y otra chiquita de quirquincho y vuelve a irse a sus quehaceres.
Vuelve como a las 11:00’ con Mariano, un vecino de siete u ocho años.
Nos tomamos la mañana, estaba fresco y ventoso (del Sur) y no había ganas de seguir.
Estoy cocinando lentejas, arvejas y porotos en una ollita y en la otra dos charatas. Son las 11:20’ la intención es salir a las catorce, cosa que veo verde, esperemos...
14:00’ partimos por suerte y le damos a muy buen ritmo hasta las 16:00’ ; paramos una hora, Miguel pesca tres moncholos mientras Sergio duerme, la corriente le lleva el kayak, me tiro y lo traigo. Seguimos una hora más y se elige una ranchada, un lugar húmedo con muchísimos mosquitos, no hay otra.
Miguel vuelve a pescar – esta vez - dos moncholos, que junto al resto terminan en la parrilla.
Nos quedamos con hambre, preparo porotos, lentejas y arvejas que ya había remojado antes y le agrego tres puñados de arroz y una sopa de tomate, después mate y a dormir.
25 de marzo
Anoche pasé frío, me saqué el pulóver y envolví mis pies, que dan a la puerta de la carpa, la que sólo se cierra el mosquitero – por seguridad - y quedo casi a la intemperie.
... misma rutina y salimos como a las 09:00’ a los cuarenta minutos me agarran ganas, le aviso al Gabi que sigan y me bajo en una gran playa, a los diez minutos sigo y me los encuentro a todos después de una curva, pescando. Hay buen pique, intento una vez pero no pasa nada y guardo. Sacaron siete moncholos grandes que acabamos de cenar (a la parrilla).
Continuamos como a las 13:15’ andamos dos horas, bajamos 15’’ a estirar las piernas y seguimos una hora y media más, hasta ponernos a buscar ranchada.
En medio de la espesura hay un claro y gente, pedimos permiso y bajamos, hay antena de radio, es una toma de agua de vialidad – formoseña – estamos a la altura de “Las Lomitas”.
Nos recibieron muy bien, nos obsequiaron una bolsa de galleta; está prendido el grupo electrógeno, por eso estoy escribiendo bajo la luz de un reflector.
Los días son ventosos (Sur) y las noches más frías. El río corre muchísimo, vamos bien, no con el kilometraje que yo quisiera... pero bien.
Son las 21:15’ y me voy a dormir.
26 de marzo
“Amanece, que no es poco” (Joan Manuel Serrat.)
Las gallinas nos despertaron tempranísimo, ya desayunamos y levantamos campamento; y falta poco para partir. Hora 08:50’
Se deja constancia que arribaron a este paraje “La Victoria”, el día 25 de marzo, los Señores Sigfrido Spreng; Carignano, Miguel Ángel; Torres, Jorge; Kornijuk, Sergio y Carignano, Gabriel Damián, partiendo el día 06 de mayo de 1997, con destino a la ciudad de Santa Fe.
Jorge Ángel Albornoz
Estación de bombeo del Paraje La Victoria,
Pozo del Tigre, Provincia de Formosa
26 de marzo
La noche anterior, José Albornoz nos regaló una bolsa de galletas, era un tesoro.
Partimos a las 9:31’ después de escuchar por la emisora de Radio Nacional Formosa, que nuestro mensaje se había trasmitido a Santa Fe y viceversa.
Avanzamos hasta las 11.50’ (2:20’) y paramos en un lodazal, con mosquitos y leña húmeda.
Almorzamos fideos guiseros con sopa y partimos 15:06’ , ya vamos viendo carpinchos, a la mañana vimos una familia de nueve integrantes, por la tarde vimos cerdos.
El Chaco es absolutamente im - pe - ne - tra – ble. **
Se empezó a buscar ranchada a las 17:30’ y se logró a las 18:10’ , es una limpiada, atrás hay un puesto, un corral vacío, cerdos y mucho algarrobo.
Limpiamos el piso a machete y se arman las carpas.
Todo el día 5:15’
Cena: arroz con el caldo de los moncholos y el pescado desmenuzado. Miguel cocinó tortas asadas.
No vimos personas ni población en todo el día, no hay punto de referencia, por lo tanto, no se nuestra posición; andamos cerca de Lavalle.
No hay árboles cerca, con las palas armo un trípode y cuelgo el farol.
** Desde el río vemos pasar una masa vegetal imposible de traspasar, la proximidad de un arbusto a otro es tal que imposibilita cualquier intento por atravesarlo.
27 de marzo, Jueves Santo
Amanecer espectacular, pero todo mojado por el rocío, no se salvó nada.
Recién ayer cobré conciencia que no voy a estar en casa para Pascua.
Las noches son más frescas, a la mañana hay viento, oscurece antes... otoño.
Me levanto 7:07’ dormí en la carpa del Dadi (Sigfrido).
Falta de todo, en Lavalle tenemos que reaprovisionar.
Iniciamos la marcha a las 09:42’ (cada día más tarde) y navegamos hasta las 12:00´ más o menos.
Con suerte 2:20’ paramos en una buena sombra, pero hubo que limpiar el piso a machete.
Mientras Miguel se va a pescar, Sergio cocina nuestro menú habitual: arroz y sopa.
La ampolla del pulgar por fin se reabsorbió y la piel vieja se replegó sobre sí misma, le saco la cinta a la pala y comienzo a empuñar sobre el aluminio con los cinco dedos.
Hace calor, sol fuerte, sobremesa y mate hasta las 15:30´ que arrancamos, vemos gente pescando, que nos dan como referencia el Km. 503.
El ritmo es pobre, Miguel va a delante con Dadi pegado atrás (hoy volvió a acusar dolor en el vaso), les voy a la par, de a ratos atrás, otras adelante; cierran la marcha cien o doscientos metros atrás, a ritmo de charla y paseo Gabi y Sergio, no está mal, pero no avanzamos.
Remamos hasta las 17:45’ (2:15’). Total del día 4:35’ ¿ ?
A la salida de una curva Miguel elige ranchada, hay que limpiar, apenas comenzado nos grita que esperemos; encuentra otro como a veinte metros. Trasladamos los cinco botes cargados hasta el campamento.
19:03’ se puso el sol – hermoso - yo me bañé apenas llegamos para no tener frío.
Sergio y Miguel tratan de pescar.
Recuerdo mis sueños al despertar todos los días (increíble) ya soñé dos veces con la misma persona (mejor); como poquísimo y no siento hambre.
Ya van dos días que en las ranchadas no hay árboles cerca para tender una soga y colgar la ropa, por eso me pongo la remera de Profot (que era blanca) sin lavar y el pantalón (que era gris). Todo es color barro y tierra.
Oscurece, no hay nadie en el campamento, están en el río y el ruido es incesante, ya que estamos justo a la salida de una curva, donde se produce el remanso.
El río no es plano, tiene distintas alturas, en las curvas se ve al frente la superficie medio metro más abajo y a tu derecha se lo ve a la altura del horizonte, es rarísimo.
Hoy vimos varias veces carpinchos, también ayer, son muy mansos. Si al momento del encuentro estamos quietos – sin remar – ellos simplemente nos miran. ( a una distancia de cuatro o cinco metros).
28 de marzo, Sábado Santo.
Pasamos frío, volví a la carpa original, por primera vez, a la madrugada se cerró la puerta de entrada.**
Amanecer de rutina, me levanto 06:57’ todo estaba mojado por el rocío, bien mojado.
Sergio trata – infructuosamente - de sacarle una espina del pie izquierdo.
Salimos a navegar a las 9:50’ , como siempre con viento Sur, el día es hermosos y se rema a ritmo bueno hasta las 12:05’ Total 2:13’.
El paisaje cambia, ya no hay barranca, no vimos monte, mucho “palo bobo” *** y el agua desborda.
Con mucha suerte encontramos unos metros cuadrados sin agua y fácil para subir los kayaks.
Por primera vez avistamos una lancha deportiva con tres personas.
Encontramos gente en la orilla, uno de ellos nos dice que estamos a 25 Km. – en línea recta – de Lavalle.
Se hace constar que en fecha 28/03/97, los Señores Miguel Ángel Carignano y Sergio Kornijuk; Jorge Torres, Spreng, Sigfrido y Gabriel Carignano, dieron paso por esta Central Caminera, Pto. Lavalle, Chaco. Se deja constancia a pedido de los presentes. – Conste.
Sgto. Ayte. Pz. 228
Rodríguez, Antonio Roberto.
** Un gran error fue la elección de la carpa, en verano hubiera servido, pero no tiene sobretecho, apenas un tramo de no más de un metro cuadrado, pasa el aire con total facilidad, no es apta para frío ni lluvia.
***Así llamaron nuestros amigos de Orán al Sauce Aliso, para ellos - comparándolo con Quebracho, Urunday, Guayacán o la enorme variedad y calidad de madera que tienen – es realmente un palo bobo, no da sobra ni leña y no lo usan para construir.
El consejo fue: no armen ranchada donde haya palo bobo y tenían razón, al necesitar humedad, Se lo encuentra en zonas bajas, anegadizas, con mosquitos y sin sombra. Las buenas especies están en zonas más altas y seguras, con abundante follaje y leña buena a mano.
Son 18:58’, me quedan cuatro minutos de un atardecer espectacular.
Gabriel pescó una boga linda, la abrí por el lomo y la limpié, esta noche va a la parrilla.
Salimos a las 15:35’ y a las 16:10’ paramos en el puente de la Ruta Prov. n° 95 (35’) para reaprovisionarnos.
Intento comunicación vía radio policial del lado formoseño (Dios dirá).
El trato recibido en el destacamento policial me exime de mayores comentarios, pero para hacerlo más simple, comunicación... no hubo.
Reiniciamos 17:35’ y paramos 17:55’ (20’). Por la tarde 55’; total del día 3:08’.
Me bañé, estoy de mal humor, no digo nada.
29 de marzo, Sábado Santo
Miguel asó a boga y Sergio hizo papas fritas en grasa.
Cuando paramos, el suelo estaba uno o dos centímetros sobre el nivel del río, no duermo tranquilo; al amanecer y después de haber pasado mucho frío, me ocupo primero del fuego y desayuno.
Estamos desayunando y el agua sube al terreno en dos o tres partes, corren a levantar las carpas, pero el agua baja enseguida. Todo esto hizo que estuviéramos listos temprano y partimos a las 9:10’ . Anduvimos hasta las 12:05’ con una detención de una hora, para observar los monos aulladores (carayá) que se oyen desde el río; no pude ir con ello, tenía qué hacer.
Almorzamos mortadela con galletitas, arroz con leche y jugo de naranja, ¿qué tal?.
Paramos en un campo con muchos sauces de isla. El ganado se retiró al vernos llegar. Mientras cocinaban lavé mi pantalón gris y mi remera de “Profot”.
Ahora Miguel fue a pescar, Gabi reanuda – por millonésima vez – el mate, mientras Sigfrido y Sergio “siestean” en el piso.
Sergio detectó parásitos en sus deposiciones, atenti.
El día y el paisaje son perfectos.
Extraño muchísimo y mientras vivo intensamente la experiencia, una mitad de mi se lamenta y arrepiente por no estar con mi familia.
Arrancamos 15:45’ hasta las 17:20’ (1:35’). Total de la jornada 3:35’.
El lugar localizado como ranchada es alto, amplio, limpio (de vegetación), hallamos basura (ya hubo gente).
No llegamos al paraje “El Perdido”.
30 de marzo Domingo de Pascua
...Ay amor,
sin ti no entiendo el despertar
ay mi amor,
sin ti mi cama es ancha...
Joan Manuel Serrat
Por fin dormí sin tanto frío, mosquitos por miles. Desayunamos arroz con leche, mateamos; Gabriel fue al monte y vuelve corriendo para avisar, fuimos a ver a los monos, llevo la cámara, pero están muy lejos.
Después de varias vueltas partimos a las 10:03’ voy en tercer lugar y cuando se detienen sigo y le doy hasta las 12:00’, paramos 12:10’ (2:07’).
Mala ranchada, con sol y espinas, el almuerzo: papa hervida con cebolla erogada en grasa, fideos con margarina y provenzal, que al final ... se mezcla todo.
15:35’ Con fuerte sol salimos, la costa es espectacular, monte alto cerrado, impenetrable, sobre barrancas altas.
A eso de las dieciséis vemos un molino y bajo con Sergio a preguntar, me ubican en el Km. 203, veinte kilómetros por ruta para llegar a Presidencia Roca.
Una hora después vemos gente y nos dicen: seis kilómetros para Roca, son 17:30’ nos jugamos por llegar y salimos “a mil”, sin embargo curva y curva y curva... paramos a las 18:32’ (2:58). Total 5:05’.
Ranchada alta, no muy cómoda porque es un paso de animales, angosta y con pendiente (hacia el río), pero con buen reparo.
31 de marzo
Ayer no lavé la ropa y la que usé durante el día quedó al rocío; tengo que usar ropa limpia y lavar si o si al medio día.
Anoche no pasamos frío, amanece un poco nublado y con cantidad de mosquitos.
Llegamos a Roca, vamos a parar para comunicar nuestra posición y reaprovisionarnos; allí está el puente sobre la ruta provincial n° 90, sólo falta el de la ruta n° 11. Esta distancia hasta el río Paraguay se puede cubrir en tres días, vamos bien con el tiempo, comienzo a tranquilizarme.
Se me parte la piel de las manos, el hipoglos (ungüento) sólo me lo pongo antes de dormir, el resto del día mis manos están sucias o mojadas.
Del televisor ni me acuerdo, comidas, bebidas, el baño no me preocupan; pero Nacho, Martín y Cristina concentran toda mi ansiedad.
Se hace constar que en fecha 31 – 03 – 97 siendo las 12:30’ horas, los Señores Carignano, Miguel; Carignano, Gabriel; Sigfrido Spreng; Kornijuk, Sergio y Jorge Torres; se presentaron en esta comisaría Distrito Presidencia Roca – Chaco – dejo constancia, es a pedido de los presentes.
Presidencia Roca, 31 de marzo de 1997.
Rosendo Samaniego
Sgto. 1° Pol. Fza. 619
31 de marzo
Despertamos y se escucha el aullido de los monos.
Desayunamos y salimos a las 9:22’ y a la hora u hora y media empezamos a ver las antenas, damos diez vueltas y seguimos viéndolas sin llegar.*
Bajamos a las 12:00’ (2:38’) a Presidencia Roca.
Nos reaprovisionamos y pude hablar por teléfono; me tomo una latita de cerveza y ahora estamos de asado; acabo de lavar dos remeras y dos pantalones.
Almuerzo, siestita mate y salimos a las 16:01’ , le pegamos a buen ritmo hasta las 17:40’ (1:39’) que divisamos un camping sobre el lado formoseño, nos acercamos y está justo a la boca del arroyo “Dobagán”, a la altura de la población “Villa Dos Trece”; estamos a unos 40 Km. Del puente sobre la ruta 95, población “El Colorado”
Tenemos luz de una portátil, no hay barro, arriba una proveeduría donde enchufé el cargador del teléfono.
Unos muchachos nos invitaron a comer pescado, tienen una bolsa y como cuatro o cinco patíes.**
*Acostumbrados a los ríos de llanura, que discurre en largas rectas, con algunas curvas suaves, el Bermejo nos presenta un gran contraste, curvas y curvas; las rectas no suelen tener más de trescientos a quinientos metros – en algunos casos – sólo recorridas las dos terceras partes, encontramos rectas de algo más de mil metros. Pero la llegada a Presidencia Roca es un verdadero Tormento de meandros y recorridos inconducentes, mientras vemos las antenas, que en línea recta no deben estar a más de dos o tres Km.
**Nunca vi pescar de esta manera, son tres amigos, cada minuto o minuto y medio, uno de ellos levanta su caña con moncholos del tamaño de un armado o con patíes de excelente porte. El bagre “amarillo” no habita este río.
El atardecer fue espléndido y el haberme comunicado con mi hogar, me reconforta sobremanera.
Hay una camioneta Ford (roja) en la que escuchamos un casete de José Larralde muy bueno (Trayendo Ayer II – creo) y ahora Sergio Denis, mientras mateamos con hojitas (coca) hay mosquitos.
Los muchachos pescan patíes y moncholos en cantidad, nos prendemos con la fritanga que sale exquisita y cuantiosa, hasta me tomo un par de traguitos de vino.
Como sobra una fuente, nos la regalan para el día siguiente; cuando despierto me voy a buscarla, pero otros pescadores se la llevaron.
La carga del teléfono fue parcial, hoy lo enchufo y no pasa nada, estamos por desayunar (7:59’).
1 de abril, 1997
Nos despidieron del camping en la boca del Dobagán a las 9:20’ y avanzamos con lentitud, los chicos viene sin ganas, hasta las 11:25´ (2:05’) que paramos en unos “palobobos”. Almuerzo de arroz con sopa, poca sombra y truco.
El sol está fuerte, no hay aire, reanudamos a las 15:06’ y salimos en busca de “El Colorado” y soñamos con el puente de la ruta 90, al que arribamos a las 16:10’ aproximadamente entre gritos y chiflidos. Ya estamos – según nuestros cálculos – a menos de 200 Km. de la desembocadura.
Damos una vuelta por el río y hallamos un camping muy bueno donde nos detenemos – a pesar de lo temprano – a las 16:25’ (1:20’). Total del día: 3:25’.
A poco de llegar nos vienen a ver de un canal de TV. y también el Secretario Municipal, que firmó antes.
El Señor Wagner – socio del canal de cable – vuelve con una cantidad de asado y carbón. Miguel pescó tres moncholos y yo hice torta asada con cebolla picada.
Siendo las 21:29’ nos disponemos a cenar; la cena se prolonga con Wagner hasta poco menos de las veinticuatro.
Certifico que el día 01/04/97 acamparon en Camping Municipal, los Señores Sigfrido Spreng, Miguel Carignano – Gabriel Carignano – Sergio Kornijuk – Jorge Torres.
El Colorado 01/04/97
ORLANDO P. REPETTO
Secretario Municipal
Munich. El Colrado (Fsa).
Vuelven todos al amanecer para ver la partida (dos canales de cable).
El Sr. Wagner nos obsequia dos botellas de miel y muchos elementos de pesca.
9:22’ partimos y me voy a la punta, se navega fuerte hasta las12:32’ (3:10’).
Almorzamos un trozo de asado frío, pan miel y mate con hojitas. Truco y seguimos; 15:32’ se sale despacio y andamos hasta las 17:20’ (1:48’) . Total 4:58’.
Atardece, anoche se comunicaron a lo de Carignano con un celular de la comuna, Sergio pudo hablar con sus padres.
Paramos en la entrada a un madrejón, con una buena altura, acampamos y siento una molestia en el talón derecho, la piel se me parte y lastima; ahí apoyo cuando remo.*
A las 7:17’ sale el sol como una bola de fuego, ya mateamos.
Me desperté 6:32’ pensé diez minutos, me levanté y comencé lavando ollas, jarros y cucharas; luego me vine a preparar el desayuno. El fuego amaneció encendido (un problema menos).
Leche en polvo con avena y azúcar más un chorrito de miel, después Beroca.
Anoche a última me llamaron.
Aprovecho a escribir porque la leche está caliente.
No tengo la ubicación exacta, pero creo que al finalizar la jornada cruzaremos el puente de la Ruta Prov. n° 11, lo que nos dejaría a un día de la desembocadura..
Partimos temprano 8:53’ me atrasé por perder el tornillo del apoya pié; voy a media máquina, a las 10:00’ pasamos por un establecimiento, llamamos pero no hay nadie, lo mismo a los diez minutos.
A las 10:25´ encontramos una casa de pescadores que nos ubican en el Km. 100, continuamos el avance hasta las 11:30’ (2:37’). Monos toda la mañana. **
Paramos en una ranchada alta con sombra y un poquito de sol, aprovecho para lavar medias, remera y pantalón corto, además de bañarme.
Presumo que nuestra ubicación es a unos 20 o 25 Km. del puerto sobre la ruta 11 y a menos de 80 Km. del Río Paraguay.
Para media mañana el clima estaba muy pesado y ahora al medio día hay viento, está raro, puede llover. 12:44’ me voy a comer fideos con margarina.
Después de ganar un truco con una “contraflor al juego” (38) partimos a las 15:25´ y cruzamos bajo el puente a las 15:45’ entre fotos y gritos de alegría (casi lloro) y seguimos hasta las 17:20’ (1:55’) Total 4:32’.
Mientras remo voy remolcando un señuelo para dorados, pero no pasa nada (10’).
Acampamos del lado formoseño pero el mal tiempo viene del Sur (¿estamos a buen reparo?)
Cenamos polenta – hecha con leche - que se revuelve cuarenta minutos con cuchara de laurel que hizo Sergio, se le agrega Margarina, queso rayado y provenzal, sale muy rica.
Aún se oyen algunos monos, después de cruzar el puente todo ha cambiado, paisaje, vegetación, remansos, todo.
Miguel pescó un moncholo y una palometa que asó en la parrilla, junto con unas calabazas y cebollas. Todo esto ocurrió ante la presencia de la mayor mosquitada que tuvimos en todo el viaje.
Me acuesto con calor, como a las veintiuna y me despierto 23:33’ (comenzó la tormenta con fuerte viento y frío).
*La técnica de rotación del tronco implica idéntico movimiento con caderas que hacen avanzar y retroceder las piernas alternativamente, consecuentemente un pie por vez empuja en el apoya pie mientras el otro retrocede; lo que genera un vaiven de los talones sobre el fondo del kayak. Esto durante horas, días, semanas...
**No se cuanto tiempo llevamos – días, semanas – escuchando los gritos de estas criaturas. Casi no se dejan ver, nos metemos en el monte en su busca y ellos retroceden cada metro que avanzamos, de modo de mantener la distancia; pero siempre están.
SALIDA AL RÍO PARAGUAY
4 de abril
Durante la madrugada cayeron unas pocas gotas – no más que eso - y la mañana es bien otoñal, con nubes azuladas de frío, viento Sur – fuerte - estamos a 50 Km. del Río Paraguay y debemos salir hoy, si o si.
8:57’ termino de desayunar arroz con leche y mazamorra, ni miras de arrancar.
Partimos 9:55’ navegamos con mucho viento Sur, fuerte; es extenuante, paramos a las 11:42’ (1:47’) nos detenemos a medio día con sol y no para el viento.
Almorzamos arroz con sopa resalada, estamos muy cerca, salimos al Paraguay 16:35 y se navega hasta las 18:00’ a Puerto Bermejo.*
A media mañana, en una curva la pasamos muy mal, con oleaje de distintas direcciones de un metro o más de altura.
Atardece, nos recibe P.N.A., hace frío, nos bañamos con un fuentoncito con agua caliente.
Vamos a dormir en un bungalow, cenamos papas fritas, huevos fritos y milanesas de surubí, postre: duraznos, damascos y peras en almíbar ; con cerveza.
Estoy abrigado pero hace mucho frío.
Dormí tapado con una frazada que nos prestaron (el “chino” Benítez, bufetero) pero igual estaba muy fresco.
Certifico que el día 05 de abril de 1997, acamparon en este puesto los integrantes del raid Internacional “Tres Ríos”, provenientes de Ciudad Bermejo - República de Bolivia – con destino a la ciudad de santa Fe.
FEDERICO PABLO GARCÍA LASCO
Oficial Principal
Jefe Destacamento Reforzado Bermejo
*Es el primer destacamento de Prefectura en todo el recorrido y se encuentra ubicado 15 Km. aguas debajo de la desembocadura del Bermejo, sobre la margen derecha del Río Paraguay.
5 de abril
Dormimos dentro del bungalow de Benítez, cuatro en la carpa del Dadi, yo puse la colchoneta sobre un plástico grueso y me envolví con la frazada que nos prestó (3) Don Benítez. Hoy Miguel le compró una en $15, es doble plaza.
Damos vueltas, viene P.N.A. y nos da papeles, nos confirmaron que telefonearon a lo de Miguel y confirmaron nuestra posición.
Bueno, un par de fotos y salimos a las 9:58’. Al rato de salir estamos cabalgando olas sobre el Paraguay, que es más lento que el Bermejo. En la mañana Miguel se arrima a la canoa de dos pescadores paraguayos para pedirle carnada y le salen “regalando” una Boga y un Manguruyú.*
Seguimos nuestro derrotero y pasamos frente a la localidad paraguaya de Umaitá.* (Iglesia, portal y campanario ametrallados) y navegamos hasta las 12:00’ Están cocinando y cortando leña, mientras escribo se escucha en la costa paraguaya el griterío de los monos.
Tengo la piel de las manos completamente resquebrajadas.
Al cambiar nuestra dirección, por la tarde navegamos con el sol de frente, nos mata el reflejo y nos va a partir los labios, no tenemos protector labial.
La Boga a la parrilla fue espectacular, comí sobre la pala para no sacar el plato; también se comió parte del Manguruyú.
Partimos con retraso a las 16:27’ y nos pasa un barco a menos de diez metros, navego más de media hora sobre el oleaje que dejó.
Cuando por fin llegamos a Puerto Palma son las 18:27’ justo dos horas, nos espera en la costa el Oficial Principal Federico García Lasco, que vino para asegurarse de nuestro arribo.
Me baño con agua tibia, cenamos fideos con provenzal y un poco de manguruyú que se hirvió al medio día, de postre miel y después mate.
Se arman las carpas bajo un quincho y el encargado de Prefectura nos prestó dos frazadas.
Nuestra ubicación actual es a 25 Km. del Cerrito, mañana pensamos pasar Corrientes.
Tengo unas ganas enormes de estar con los míos, extraño muchísimo...
Por fin dormí calentito.
*Manguruyú es una especie que ya no se ve en nuestro Paraná Medio o Bajo, solamente en el Alto, al igual que arriba en el Río Bermejo o el Paraguay. Suele alcanzar – ya adulto – mayor porte que el de un Surubí.
6 de abril de 1997
Me despierto 7:17 y comienzo a despertar el resto y a hacer el desayuno, enseguida de comer guardamos las carpas, armamos cada kayak y... comenzamos el acarreo hasta la costa.
Anoche me bañé con agua tibia de un tanquecito eléctrico.
Bien, salimos de Puerto. Palma y no hice firmar el cuaderno. Una lancha de PNA nos acompañaría (teóricamente) hasta el “Cerrito”, dijeron ya venimos y ...
9:45’ salimos, brisa suave de un lado que a las diez se convierte en viento y vira al frente, hay fuerte oleaje durante casi una hora. A esto se le suma el Barco “Línea Fedder” de aproximadamente setenta metros de eslora, que deja una estela respetable, pero a favor, lo que me ayuda bastante.*
Me paro a esperar a los otros y al apoyar el bote en la costa, había un pez (de buen porte) durmiendo abajo, me pego un sustazo.
A eso de las 12:25’ salimos de Río Paraguay navegando siempre a 10 Km./h., damos aviso a PNA y ya estamos instalados en un camping sobre el Paraná, en el extremo Norte de la Isla del Cerrito, frente a Paso de la Patria.**
“Certifico que a las 12:05’ arribaron a esta Isla del cerrito (Isla del Sol) los integrantes del RAÍD TRES RÍOS, compuesto por 5 kayak
Isla del Cerrito, abril 06 de 1997
ANIBAL HECTOR ROMERO
AYUDANTE DE SEGUNDA
ENCARGADO DESTACAMENTO”
En el baño me cobraron un peso ($1) la entrada, me veo en el espejo y doy risa, me pegué flor de baño con ducha eléctrica, lavé un pantalón corto que tenía puesto y la camisa.
Está listo el almuerzo pero Miguel y Sigfrido fueron de compras a un almacén; ya están aquí.
Menú: ensalada de tomates y cebollas con limón y aceite (mangueado), arroz con un sobre de sopa, naranja, pomelo y pastafrola, final: mate con hojitas. 14:23’.
Partimos 15:37’ y al ratito Sergio tiene urgencia por una escala técnica, que se lleva a cabo en la punta Norte de un islote en medio del río. Me dejo llevar por la corriente (no bajo) y apenas me alejo unos 150 ó 200 m., cobré conciencia de lo poco que corre el Paraná. Hay lanchas por doquier.
Volvemos a navegar y veo a lo lejos las torres de alta tensión que confundo con el puente General Belgrano (Chaco - Corrientes).
Andamos algo más de una hora, se divisa Corrientes y el puente, pero ya es hora de buscar costa. Paramos en un islote con vegetación cerrada por fuera y abierto adentro.
Enseguida llega Sigfrido y al rato Sergio y Gabi. Ellos hicieron esa noche unas tortas asadas muy ricas.
Intentamos pescar esa tarde, a Miguel le cortan el anzuelo pero no pasa nada (palometas).
Anuncio mi separación del grupo y todos se preocupan; me hacen recapacitar sobre riesgos y peligros.
Oh Sheat
Expongo mis razones y se conversa entre mate y torta asada junto al fogón; y casi hasta lo acepto...
*Les pego el grito “vamos” y me subo a una de las olas de arrastre que deja el barco, debe tener más de un metro y me lleva sin necesidad de palear, apenas apoyo la pala de vez en cuando para estabilizar o corregir el rumbo, vengo viajando gratis. Nadie me sigue, aprovechan para parar en un rancho a comprar una docena de naranjas ¿?
**La zona que estamos dejando es de mucho tránsito fluvial, ya sea por los barcos y barcazas que transportan “de todo” a Paraguay o por lanchas de pesca deportivas, la mayoría con motores de gran potencia (90 – 120 HP).
7 de abril de 1997
Amanezco en la misma isla - NO LLEGO – partimos 9:50’ y en menos de una hora llegamos a PNA Puerto Corrientes. Allí le comunico a Sigfrido y Miguel mi decisión de seguir solo, subimos al edificio de PNA y dejamos constancia de mi separación del grupo. El oficial de Prefectura pone que abandono, le explico que sigo por las mías pero igual pone “abandono”. *
Sergio y Gabriel fueron a hacer compras, Miguel me ofrece dinero y la carpa o equipo, sólo acepto la leche en polvo, sal, polenta, olla y trípode.
Me despido y paro a 500m , en el Club de Canotaje Corrientes, para que me cuiden el bote y poder hacer compras, pero no hay nadie, por lo que continúo.
Son 12:04’ , a las 13:20’ paro en unas casas, un hombre me brinda agua potable (tenía una sola botella) y me ofrece cloro que no acepto
13:38’ reanudo la marcha y vuelvo a detenerme 14:40’ que me siento en la costa a comer un pomelo (último recurso); termino y hablo por teléfono a casa: me atiende Nacho y cuando escucho “hola papi” el corazón se me desbocó. Comunico mi posición aproximada y mi destino –Derqui - 15:05’ otra vez en viaje, me cruzo con un barco de empuje que leva dos barcazas aguas arriba y me deja un oleaje (marejada) que me obliga a remar media hora contra corriente.
A las 15:30’ dos aviones “Mirage” cruzan de E a O sobre mi cabeza (a muy baja altura y con un estruendo)
16:15 Derqui, los pescadores me indican un riacho para legar a Empedrado, hay dos o tres leguas.
Llego a destino a las 17:55’. Promedio aproximado 10 Km./h. ***
Saco el bote del agua y levo todo a PNA, allí me brindan información: 90 Km. a Bella Vista, más 90 a Goya, más 110 a Esquina más....siete días para 600 Km., ya no tiene sentido
Íbamos a salir al Paraguay el día 3, luego el 4 y el 5, pero fue recién el 6 que salimos.
Todo el personal me atendió muy bien, me brindaron jabón para la ducha (helada) y un colchón para dormir.
Ceno - con tarjeta – en el Hotel Internacional Panambí y me acuesto.
*”Crece desde el pie” diría Zitarrosa. A esta altura no creo en las casualidades, todo se gestó desde antes de salir, primero pensé que podía ser así, pero algo en mi interior se negaba a creerlo.
El único que tenía una fecha límite (razones laborales) y necesidad de llegar a tiempo fue el que no llegó.
Cuando el grupo estaba ya armado rechacé la invitación dos veces, recién en la tercera cometí el error de aceptar, ¡qué ingenuo!.
*** Cuando desemboco del riacho al Paraná, mi cuerpo está agotado, no tengo energía; tengo empedrado a la vista y debo llegar. Me propongo hacer diez paladas, pero a la octava o novena no puedo levantar la pala; descanso, rezo, intento nuevamente con idéntico resultado, y la consigna es llegar. No respondo, pero mi obstinación y mi fe me llevan a buen puerto.
8 de abril
Al día siguiente a las 8:03´ me encuentro con mi salvador : Gerardo Cozza, acopiador de pescado que a las 16:30’ me devuelve a la puerta de mi casa sano y salvo. Eso si, más sucio que una papa, barbudo y con diez kilos menos.
EL GRUPO
Estaba constituido originalmente por Gabriel Carignano (18), Sergio Kornijuk (21), Miguel Carignano – padre de Gabriel – (52) y Sigfrido Spreng (62). Finalmente me agregué al grupo con 42 años.
LOS KAYAKS
Todos navegamos en kayaks de 4,30 de eslora, muy estables, de los cinco botes, sólo uno tenía una bodega a popa con cierre hermético; el resto eran abiertos.
El gran problema de la carga era que en cada parada teníamos que quitar asientos y apoya pié para poder acceder a los bultos estibados en su interior. Si nos entraba agua podía mojarse todo, por lo que se redoblaron los cuidados en este aspecto, usamos bolsas plásticas y envases de cierre hermético.
EL RÍO
Creo que es el río que mayor cantidad de sedimento arrastra en toda América, cuando lo envasábamos el agua y precipitaba el sedimento al fondo y se secaba, quedaba un barro muy fino, de una consistencia similar al talco.
Como permanentemente erosiona las costas, derriba árboles de todo tipo y tamaño y en el río viajan a la deriva, desde ejemplares enteros de palo borracho añosos hasta pequeños trozos de corteza o astillas.
El golpe de la roda del kayak, con ramas gruesas o troncos semi sumergidos o a media agua, eran una constante y de inmediato nos invadía el temor de un rumbo de agua. Sentía el golpe y centraba toda mi atención en sentir si se mojaban mis pies o se clavaba el bote de proa; pasados unos minutos y sintiendo todo normal, volvía la tranquilidad, hasta el siguiente choque.
Para quienes estamos habituados a navegar en la llanura, este río con características de montaña primero nos sorprendía a cada momento por su comportamiento. Pero además es muy cambiante, hasta el paisaje se modifica de una curva a la otra.
Una siesta navegábamos y escuchamos detonaciones, como bombas de estruendo; la intriga era total, nos mirábamos unos a otro sin hallar razón. De pronto - pasando junto a una barranca de unos cuatro metros – vimos una grieta vertical en ese bloque de tierra, que apenas terminamos de pasar, se desmoronó a nuestras espaldas con un estrépito terrible. Esto provocó una marejada – aguas abajo – que nos permitió remar en la ola durante unos veinte minutos. Calculo que el volumen de tierra que cayó, sería el equivalente en tamaño, al de una casa pequeña.
Llegando a la desembocadura, en una curva, encontramos un aserradero en el que “pescaban” árboles desde la costa, valiéndose de una soga larga y un gancho. Simplemente los enganchaban, traían hasta la costa y con un malacate los izaban para luego aprovechar la madera.
Finalmente – muy próximo a la desembocadura – pescadores paraguayos, que a diferencia de los nuestros, estaban equipados con motores en canoas más grandes; se meten a nuestros territorio y se llevan la pesca a su país. PNA tiene su primer puerto, 15 Km. aguas abajo y hace como que los controla.
FOTOS
Disponíamos de cinco rollos de treinta y seis exposiciones cada uno, por lo que nos pusimos de acuerdo en que solamente una cámara por vez registrara el total de las fotos - hasta agotar - para no repetir. Mi turno fue el primero, llevaba una PENTAX k 1000, reflex de 35 mm. Grande fue mi sorpresa al ir a retirar el revelado; el rollo estaba en blanco. No calcé bien la película y los 36 disparos los realicé sobre el primer cuadro. El resto de las cámaras funcionó bien.
PRINCIPIO Y FINAL
Cuando acepté integrarme al grupo, había conseguido permiso en el trabajo hasta el día 14 de abril, era el único que tenía fecha cierta de regreso.
Dimos una vuelta a la ciudad – en caravana – con los kayaks en el techo de la camioneta, pasamos por el diario local; fuimos al faro de la costanera, juntamos las manos y juramos llegar los cinco juntos.
A partir de aquí, las pérdidas de tiempo se sucedieron invariablemente, por las más insólitas razones. Nunca debí haberme unido al grupo y mi segundo error fue no desprenderme de éste una semana antes. Para cuando lo hice, había navegado casi 1700 Km. en 24 días, pero ya era tarde, no llegaría.
De todos modos, la experiencia de lo visto, vivido y aprendido forma parte de un valiosos tesoro que aún hoy estoy dispuesto a revivir.
Sergio Andrés Kornijuk fue alumno mío en la escuela primaria, lo perdí de vista y nos volvimos a juntar en este viaje; descubrí en el niño que había dejado en el recuerdo, un fenómeno. Simple y seguro, sencillo y honesto, enamorado de las embarcaciones y a punto de terminar sus estudios como Técnico Constructor Naval. En base a los sueños del kayak que debíamos construir se fue forjando un proyecto y cimentando una amistad que hasta hoy perdura, al igual que el “INGÁ”, un 520 que parimos juntos después de trece meses de ardua labor; el viaje fructificó, lo demás... es lo de menos.