jueves, 22 de noviembre de 2007

RAID NAUTICO DE TIERRA DEL FUEGO

Travesía por el Rió Grande desde sus nacientes en el Lago Blanco en Chile, hasta su desembocadura en el océano Atlántico en Argentina.

Todo empezó allá por noviembre de 1991 cuando un grupo de aventureros, amantes de la naturaleza y los desafíos, también llamados locos por algunos, se les ocurrió la idea de remar por el Rió Grande desde el nacimiento hasta la desembocadura, tamaña loc....... hazaña.
Al enterarme de esta noticia concurrí a las reuniones que se hicieron previas a la remada, donde se buscaba mas o menos organizarla, pedir los permisos correspondientes etc., también se intercambiaban ideas y comentarios sobre las embarcaciones que iban a utilizar cada uno, canoas, kayaks, algunos gomones, equipo y demás, yo como no sabia cual era el remo y cual la embarcación no decía nada.
Recuerdo que me preguntaban en que iba a remar yo, lo que les contestaba en un gomon, ellos tenían razón en pensar como iba hacer para remar un gomon solo, no sabían hasta que lo vieron que el nombre de gomon era ilustrativo.
Llego el día fijado y partimos con rumbo hacia Chile punto de inicio de la travesía, éramos bastantes, no recuerdo cuantos pero había mucha gente, después de unas cuatro horas mas o menos y habiendo pasado por las fronteras de ambos países, estábamos llegando a lugar de desembarco sobre una de las orillas del Rió Grande; No se pudo largar desde el mismo lago ya que el camino hasta allá era solo una picada, muy fea en esa época del año en pleno deshielo, y era talvez arriesgar toda la aventura tratando de ganar unos kilómetros mas, no valía la pena.
Bajamos las embarcaciones, cada uno empezó a preparar su equipo, ganar un poco de tiempo para al día siguiente de la partida estar un poco mas relajadas, equipo de camping, comida etc....
Saque mi “gomoncito” y comencé a inflarlo, después de media hora de pisar el inflador, nada ni un gramo de aire, no se inflaba para mi desconcierto, Al venir suelto dentro de una canoa y con el vaivén del camino se fue gastando la tela hasta que se agujereo, lo que empieza a describir la calidad de mi embarcación, por suerte me prestaron una cinta que al día de hoy la sigo usando, esa que viene con tela de un lado, pego de diez, listo el equipo a comer y esperar el día de mañana.
Esa mañana amaneció bastante lindo lo que nos animaba mas para la jornada que vendría, se hizo una pequeña ceremonia, se entonaron los himnos de ambos países, también se habían sumados algunos remeros del hermano país, firmamos un acta como para rubricar el acto nos dieron números para identificarnos, dicho sea de paso me toco el trece, mi suerte estaba echada o no................; La ansiedad nos comía así que sin mas todos al agua, los mas marineros ya estaban remando rió abajo los menos embarcaban y yo ahí estaba sin categoría, me ayudaron a subirme, me pasaron mi mochila que ate, mi remo de pala simple comprado hacia dos días en “Punta Arenas” Chile, me acuerdo muy lindo remo como leña lo mejor que he visto, y partí arrastrado por la corriente, la primera remada fue de 360 grados impresionante, la segunda igual, la tercera la cuarta.......................................... a las dos horas no podía bajar los grados de mi remada, resulto ser que mi “gomoncito” era casi redondo (léase redondo) y al remar de un lado giraba completo, al remar del otro lo mismo, nunca iba en dirección recta, hermoso muy hermoso.. tuve el privilegio de ser el único de la travesía que conoció a la perfección todo el paisaje circundante del rió, no me perdí detalle, giraba y giraba, los que me pasaban me preguntaban si estaba bien, se ve que nunca se metieron adentro de un lavarropas.
Al no tener dirección la corriente me arrastraba hacia las orillas en donde me esperaban palos secos de punta como si fuesen tenedores esperando pincharme para comerme, pero no les di el gusto, me empujaba con mi remito a manera de lanza y otra vez al medio con la corriente por un rato no mas hasta la próxima curva; había quedado ultimo de todos pero nadie dijo que era carrera así que ahí venia, detrás mío venia el gomon de seguridad de los chilenos cerrando el pelotón para que nadie se quede rezagado, por las caras y los gestos calculo que me venían saludando, digo yo no se...........lo que no sabían era que no iba a abandonar ni así llegara para la edición del año siguiente.
Entre giro y giro trataba de pensar que estaba fallando, descartando que el gomon no era gomon, el remo no era remo y yo en mi vida había remado el problema era otro.....había que encontrarlo.
Cada tanto me preguntaba si faltaría mucho para llegar a la primera etapa que era mas o menos mitad de camino donde se descansaría hasta el día siguiente, un paraíso soñado a esta altura del día (donde dice cada tanto debe decir cada 5 minutos) no daba mas pero tampoco quería abandonar.
En un momento de descanso a bordo quede con la proa hacia a tras y la popa a favor de la corriente, notando que navegaba bastante recto sin girar; por lo que me di vuelta y empecé a remar de lado y lado para sorpresa mía el gomoncito iba derecho una maravilla, me volvió el espíritu de marinero de agua dulce, no me acuerdo si me cayeron lagrimas o era tanta agua que tenia encima que me había empezado a circular como en una fuente, no se si les conté pero mi equipo de agua era alpargatas de la mejor lona en esos momentos, bombacha de gaucho haciendo juego, pulóver de lana, impermeable verde(hasta que se mojo) y gorrita de visera, equipo que hoy en día casi no se consigue para remar.
Con el entusiasmo de que iba hacia delante empecé a remar y remar sin parar comencé a encontrar gente de la travesía y de esta misma edición increíble, muchos estaban en la orilla descansando o comiendo algo, a lo cual me invitaban pero no podía darme el lujo de perder este ritmo vertiginoso que había logrado, el rió me iba pasando como una película la que no podía detener (quien no exagero alguna vez) para agrado mío cada vez encontraba mas gente, ya no estaba tan solo en mi lucha contra el rió, lo que me daba mas energía, calculo que a ellos también porque pensarían si este va a llegar en esa cosa como nosotros no, en uno de los encuentros que tuve con una canoa intercambiamos remos, me prestaron uno de pala doble, con el que me fue mejor a un, remaba la mitad de esfuerzo y avanzaba mas sin la incomodidad de tener que cambiar el remo de mano, espectacular; Tanto me embale que la canoa no me podían dar alcance para felicitarme por el remo de pala simple que les había prestado diciéndole que era mejor que el suyo..........me alcanzaron............. a remar con la mas difícil de vuelta.
Iban cerca de seis horas de remo y aun no llegaba, no había comido nada en ese tiempo, estaba mojado aunque sin sentir frió, no tenia la mas mínima idea de cuanto faltaba, por momentos me sentía cansado, pero siempre sin aflojar, me decía después de esta curva será y nada venia otra, será después de esta y nada de vuelta, tenia tantas curva que si lo estiramos creo que enrollamos al mundo un par de veces, cuando uno esta cansados, todos los caminos son largos y difíciles, eso es lo lindo, eso es lo que hincha el espíritu al punto de reventar, cosa que no muchos en esta vida tienen el placer de experimentar.
Después de la curva 999.999 vi gente en la orilla, mi alegría era inmensa era cerca de las 6 de la tarde, mas de 7 horas de remo ( menos 4 de giro me quedan 3 de remo) había llegado al campamento de la primera etapa, se veían las embarcaciones descansando sobre el pasto, y mas arriba en un cerro el humo del campamento, para mi, misión cumplida había dado mas de lo que me imaginaba, lentamente acomode mi gomoncito en la orilla agarre mi mochila y chorreando litros y litros de agua subí el cerrito en busca del calor del fuego y el olorcito a carne en la parrilla, lentamente el frió y el hambre se iban acordando de mi; algunos me miraban desconcertados y me preguntaban si había llegado, no si iba a ser un fantasma, después iba a saber que eran unos cuanto los que no habían llegado o abandonado y lo duro que fue para la mayoría.
En el segundo día Uno de los participantes que venia en canoa se había quedado sin compañero para la segunda etapa por lo que me ofreció el puesto, creo que el ofrecimiento fue mas que oportuno, a mi “gomoncito” no le podía pedir mas, la segunda etapa en canoa me permitió disfrutar mas del remo, del paisaje y estar un poco mas relajado aunque muy dura también ya que eran unos cien kilómetros mas; después de unas 6 horas estábamos llegando al puente colgante sobre la ruta tres fin de la travesía, la emoción que sentí en ese momento se mezclaba con los aplausos de la gente que esperaban a sus amigo y familiares, pero que recibían a todos con el mismo entusiasmo y sabiendo de tamaño esfuerzo que habíamos realizado todos los participantes.
Lamentablemente del “gomoncito” nunca supe mas nada, me contaron que han visto algún modelo mejorado en los negocios esos de las ciudades balnearias adonde venden pelotas, ballenitas inflables etc... para los chicos.
Con mis tan solo 18 años fue una experiencia mas que increíble, la que gracia a mi inexperiencia e ingenuidad total logre llevar a cabo, hoy mas maduro y con algo de experiencia en esas condiciones no creo poder volverla a repetir.

Hoy este raid va por su décimo cuarta edición y cada año son diferentes las experiencias, como la primera ninguna, pero no menos excitantes las demás, el paisaje es maravilloso de precordillera al inicio y de estepa en la segunda parte, con un colorido y una belleza únicas dignas del paraíso y no exagero, tiene la particularidad que puede haber sol, nieve, viento ,lluvia , todo separado o todo junto o nada, eso es lo que lo hace cada año único, el grupo humano que se forma , el asado la guitarreada las anécdotas, etc....es una experiencia imperdible.
Por momentos y a lo largo de los 170 kilómetros que tiene esta travesía uno se queda relativamente solo en medio del rió, el viento se serena y lo único que se escucha es la naturaleza en su máxima expresión, cuesta creer que después de esta vida haya algo que iguale estos momentos;
La quietud y la paz interior que se logran son increíbles.
Espero en algún momento puedan disfrutar de esta experiencia, no la olvidaran jamás.


Gracias por remar conmigo
Martín Lenginck
Tierra del Fuego

Por la aclaración siguiente sería bueno que Martin no tenga objeción en este cambio de sitio por su ralato... Caso contrario inmediatamente será borrado...

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